TLCAN: Balance general

La renegociación podría traer mejores condiciones a la política de comercio de México, aquí los argumentos.

Contexto

Alma de los Ángeles Ríos Ruiz
Catedrática e investigadora de la UNAM

En el contexto de la globalización económica, la liberalización del comercio ha impactado la libre circulación de bienes, servicios y mercancías, lo que ha generado la necesidad de suscribir tratados comerciales para estimular la inversión extranjera e interconectar mercados con desgravaciones graduales de barreras tanto arancelarias como no arancelarias.

Con la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos de América (EUA) y su política comercial agresiva hacia nuestro país, ha asegurado que la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que ha calificado como “desastrosa” para la economía y los empleos de su nación, será una de las prioridades.

En este contexto, Wilbur Ross, su secretario de comercio, expresó el pasado 8 de marzo que se encuentran en etapas iniciales para cambiar ese tratado. Con lo cual afrontamos grandes retos frente a dicha renegociación. Por ello, la Dra. Alma de los Ángeles Ríos Ruíz, Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel I y Profesora de Tiempo Completo (C) Definitiva de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, hace una reflexión acerca de los efectos que ha tenido el TLCAN y sus posibles impactos ante la actual coyuntura.

TLCAN

Es un instrumento comercial firmado por los EUA, Canadá y México en 1994. El objetivo general, es la conformación de una zona de libre comercio, estableciendo reglas precisas para el intercambio de mercaderías, que permita el incremento de su flujo e inversión. Este vincula por primera vez en la historia a tres economías diversas, dos países desarrollados con sistemas financieros estables y, uno en vías de desarrollo que ha padecido severas crisis de inestabilidad en este rubro.

Dicho tratado es parte de una política macroeconómica de estabilización y ajuste estructural que inició en 1982 con el propósito de controlar la inflación e impulsar un crecimiento sustentable de la economía1, dispone reglas comunes para la eliminación de barreras al comercio de bienes y servicios, movilidad de los flujos de inversión y el respeto a la propiedad intelectual, así como los procedimientos comunes para la resolución de controversias.

Balance general: ¿efectos positivos o negativos?

Los optimistas consideran que el TLCAN ha traído efectos positivos a la economía mexicana, el intercambio mercantil intrarregional se ha multiplicado, aunque no tanto con Canadá, y las cadenas de suministro se han integrado eficientemente, sacando ventaja de las características particulares de cada nación.

En las últimas tres décadas, las exportaciones mexicanas se han multiplicado más de 18 veces al pasar de 21 mil 800 mdd a casi 397 mil mdd entre 1986 y 2014, y diversificado de manera significativa. A principios de los años ochenta el petróleo y sus derivados representaban 70 % del valor exportado; hoy el sector manufacturero contribuye con más de 86 % de las exportaciones totales. Igualmente, las importaciones mexicanas se multiplicaron 33 veces al pasar de 12 mil mdd a más de 399 mil mdd en los mismos años. De las importaciones totales 75 % son insumos y 11.5 % equivale a la maquinaria y equipo utilizado para mantener una plataforma de exportación competitiva.2

Algunos datos pueden demostrar la importancia del tratado en el aspecto comercial3:

  • las exportaciones de México ascendieron a 296 mmdd, mientras que las importaciones sumaron 235 mmdd, con una balanza comercial positiva de 60 mmdd
  • las exportaciones a nuestra nación son mayores que las que efectúa ese país a China y a Japón en conjunto
  • México es el primero, segundo o tercer mercado de 30 de los 50 estados de los EUA
  • en 2015, el comercio bilateral entre nuestro país y EUA superó los 532 mil millones de dólares; y fue mayor a la suma del que tuvo aquel con Japón, Alemania y Corea del Sur (483 mmdd) en ese mismo año. Estados Unidos se ha consolidado como nuestro primer socio comercial (concentra el 64 % del comercio total y el 80 % de sus exportaciones)
  • somos el tercer socio comercial de EUA (14 % del comercio total), luego de China (16 %) y Canadá (15.4 %)

Por otro lado, los pesimistas del tratado que acusan que, si bien el crecimiento en los niveles de comercio e inversión son innegables, también es cierto que no se ha traducido en mejores niveles de vida para una gran parte de la población. La pobreza en México aumentó entre los años 2008 y 2014 al pasar de 44.3 % a 46.2 %, con lo que sumaron 55.3 millones de personas, reveló el Coneval.4 (El comportamiento se puede observar en gráfica en la página siguiente).

La desigualdad y los niveles de pobreza en nuestra nación han incrementado, el TLCAN no ha beneficiado otros sectores como el agropecuario, el turístico o la creación de empleos, en cambio si lo han sido son las grandes empresas multinacionales y sus accionistas, quienes representan una minoría privilegiada.

De acuerdo con el especialista José Barrera Flores, en México se observó que un sinnúmero de sectores de mercancías y de servicios se mantuvieron cerrados a la IED y en algunos casos a la inversión nacional; se registraron altos niveles de poder monopólico en diversas ramas de la actividad económica; se padeció un sistema educativo deficiente; se tuvo poca transparencia y rendición de cuentas en todos los órdenes y niveles de gobierno; se observaron altos niveles de corrupción gubernamental; el sistema judicial fue poco confiable y; hubo poco respeto al estado de derecho. A nivel internacional se experimentó la crisis económica en una gran parte de las economías desarrolladas en 2000 y 2001; el ataque del 11 de septiembre de 2001 a las Torres Gemelas; el ingreso de China a la OMC en diciembre de 2001 y; la crisis de 2008-2009, cuyos efectos todavía persisten en varias economías del mundo. Los últimos dos elementos son los que han tenido un mayor impacto negativo en el desempeño del TLCAN en México5.

En este tenor, el TLCAN ha sido importante para simplificar los procesos de inversión, pero no así un factor determinante para incrementar las inversiones. No podemos olvidar que el salario en el nuestro es 10 veces menor que en EUA o Canadá, la estrategia de enviarla a nuestro país ha sido utilizada para abatir los salarios y prestaciones en ambas naciones.

Conclusiones

El TLCAN es un instrumento que ha dinamizado el sector exportador mexicano donde dominan las exportaciones manufactureras. Sin embargo, desde su entrada en vigor, no ha significado un mayor crecimiento de nuestro Producto Interno Bruto y ha provocado que México se convierta en una economía meramente manufacturera, no industrial, concentrada en el exterior sin considerar el desarrollo del mercado interno, lo que indica la debilidad de este sector para impulsar el crecimiento económico. Lo que ha traído como resultado la ausencia de política industrial en el nuestro, que ha favorecido la importación productos finales gracias a la desregulación y desprotección arancelaria indiscriminada. Por ello, la renegociación del TLCAN podría traernos mejores condiciones a la política de comercio.

Para el desarrollo de este análisis, se tomaron en cuenta las fuentes de consulta: