Perspectivas del comercio México - Australia

El TPP abre la puerta a una posible relación bilateral entre ambas naciones

Características de las relaciones comerciales de México y Australia

Lic. Agustín Izquierdo
Socio de la firma Trusted Trade Alliance A.C.

El licenciado Agustín Izquierdo Socio-Partner de la firma Trusted Trade Alliance, A.C., analiza exhaustivamente las características de las relaciones comerciales de nuestra nación y Australia, en el contexto de la creación del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), con el propósito de vislumbrar las oportunidades que podrían tener para integrarse bilateralmente, esto considerando entre otras ventajas, la capacidad de inversión que tiene aquella y el potencial exportador de bienes de México, que incluye, entre ellos a las autopartes.

Antecedentes

Australia es una de las economías más estables, fuertes y competitivas. Es el sexto país más grande del mundo en cuanto a superficie. Se encuentra entre los 10 más atractivos para realizar inversiones. Dadas esas circunstancias la pertinencia de hacer un tratado es sustancial para cualquier economía.

Actualmente tiene varios Tratados de Libre Comercio (TLC´s), de entre los que sobresale el suscrito con los Estados Unidos de América (EUA) desde 2005, gracias al cual el 99 % de sus bienes exportados ingresan al mercado australiano libres de impuestos de importación. Debido a esas condiciones, las exportaciones estadounidenses hacia aquel se han incrementado 79 % de 2004 a 2015 mientras que las de Australia en ese mismo periodo equivalen a 10.2 mdd.

Con Japón firmó un tratado que entró en vigor en 2015, en el que se eliminaron aranceles a 97 % de las exportaciones australianas. Es el segundo socio comercial de Australia, cuyas exportaciones al mercado nipón tendrán acceso preferente o ingreso libre de tasas una vez que esté implementado en su totalidad. Las exportaciones con Japón equivalen a 30.7 mdd.

Sin embargo, actualmente el mayor socio comercial es China con el que signó un TLC en junio de 2015. El acuerdo traerá como consecuencia la eventual supresión de los aranceles a 95 % de los bienes australianos exportados a ese país. Para ambas partes, los productos que ocupan 85.4 % en el volumen de exportación conseguirán un arancel cero cuando el tratado entre en vigor. Después del período de transición de la reducción, Australia logrará ese mismo beneficio para los productos que ocupan 100 % tanto en la lista arancelaria como en el volumen comercial; por su parte, esa nación asiática logrará un arancel cero para los productos que ocupan 96.8 % en la citada lista y 97 % en el volumen comercial. Se trata de uno de los TLC´s con el nivel general más alto en el aspecto de la liberalización de comercio e inversión. Las exportaciones a China equivalen a 62.3 mdd.

Perú es otro de los interesados en pactar un tratado con Australia. La primera ronda de negociaciones inició el pasado julio en Lima. Algunos de los puntos a tratar durante las mesas de trabajo serán los aranceles, las reglas de origen, las medidas sanitarias, los servicios, el movimiento de personas, el comercio electrónico, la inversión, la cooperación, entre otros. Dicho instrumento tiene como objetivo convertirse en un acuerdo de gran calidad, ambicioso y amplio que estreche los vínculos comerciales entre ambas naciones en bienes, servicios e inversiones; y facilitará la integración regional entre Asia-Pacífico y América Latina.

México y Australia

Comparten intereses con respecto a la liberalización económica mundial e integración regional. Han desarrollado una intensa relación, resultado del diálogo político de alto nivel, el intercambio de visitas, la realización de encuentros en el marco de foros internacionales y la profundización del diálogo en organismos y mecanismos multilaterales.

El ingreso de México en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC por sus siglas en inglés) fue de gran importancia, ya que los encuentros bilaterales celebrados a su amparo han sido una plataforma para los nexos entre ambos países. El establecimiento de una relación bilateral económica en los términos de un TLC con Australia nos serviría mucho para diversificar los mercados y disminuir la dependencia con el principal socio comercial: EUA.

De 2003 a 2013 el intercambio comercial entre ambos creció 240 %, al pasar de 628,414 mdd en 2003 a 1´506,423 mdd en 2013; más del 9 % anual. En los últimos años han tenido acciones proclives a fortalecer las relaciones bilaterales, debido al lugar que ocupamos en América Latina por el tamaño de la economía y ubicación geográfica, que nos hace un actor clave y un socio atractivo para Australia. No obstante, hoy por hoy, no se han definido ni el alcance ni los objetivos que dichas negociaciones deberán incluir. A pesar, incluso de la participación de México en la APEC, la OCDE, el G20 y de la implementación del TPP.

TPP

Es el tratado comercial más relevante y moderno del mundo. Cuenta con 30 capítulos que incluyen –además de los temas tradicionalmente incorporados a los TLC´s, como acceso a mercados, reglas de origen, servicios e inversión– otras disciplinas para regular las actividades de las empresas del Estado, la propiedad intelectual, la coherencia regulatoria, la facilitación aduanera el comercio electrónico y las facilidades para las pequeñas y medianas empresas (Pymes), entre otros.

El TPP abarca distintos aspectos que agilizarán y simplificarán el comercio, reduciendo los costos y tiempos para hacer negocios, contando siempre con la protección de reglas claras y precisas para todos sus miembros. Este instrumento, antes de la decisión de salida de los EUA, era el tratado más ambicioso de la historia por el peso de los Estados –que lo conforman– en la economía mundial, que implicaban 36 % del PIB y 25 % del comercio mundial.

Las características principales que tiene son:

  • sustancial acceso a mercados, elimina o reduce barreras arancelarias y no arancelarias de manera importante a lo largo del espectro comercial, incluyendo el rubro de bienes, servicios e inversión. De tal manera, se prevé la creación de nuevas oportunidades y beneficios para las empresas, trabajadores y consumidores
  • enfoque regional sobre los compromisos, facilita el desarrollo de la producción, de las cadenas de suministro y la fluidez del comercio, incrementando la eficiencia. También contribuye a apoyar y crear empleos, incrementar los niveles de vida, mejorar los esfuerzos de conservación y facilitar la integración transfronteriza, incluso la apertura de los mercados nacionales
  • afrontar los nuevos desafíos comerciales, promueve la innovación, la productividad y la competitividad
  • comercio incluyente, contiene nuevos elementos que buscan asegurar que las economías y compañías de cualquier nivel de desarrollo y tamaño, respectivamente puedan beneficiarse del comercio; compromisos para apoyar a las Pymes a entender el acuerdo, aprovechar las oportunidades y someter a la atención de los gobiernos del TPP sus retos particulares; y deberes específicos sobre el desarrollo y la creación de capacidad comercial para garantizar que todas las partes sean capaces de asumir lo establecido en el Acuerdo y puedan beneficiarse al máximo, y
  • plataforma para la integración regional, pretende ser la base para la integración económica regional y está diseñada para que se sumen a otras economías de la región de Asia-Pacífico

Las negociaciones del TPP iniciaron con cuatro promotores: Brunei, Chile, Nueva Zelanda y Singapur. En 2008 comenzó el proceso para incorporar a los EUA, Australia, Perú y Vietnam. México y Canadá fueron aceptados como miembros oficiales en 2012. El 5 de octubre de 2015 finalizaron las mismas; el 4 de febrero de 2016 en Auckland, Nueva Zelanda, se firmó el tratado.

Los miembros –México, Chile, Perú, Australia, Brunei, Canadá, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam– mantienen invariable la opción de ratificar el acuerdo, a pesar de la decisión de los EUA de retirarse del mismo, y de los señalamientos en torno a que el TPP habría sido el mayor pacto comercial jamás firmado en términos de producto interior bruto si esa nación hubiese suscrito o de la creencia de que desapareció con la negativa de nuestro vecino del norte.

Actualmente existen dos escenarios para la entrada en vigor del TPP en cada jurisdicción. El primero es que las 11 naciones que ratificaron su compromiso solucionen sus procedimientos internos en los dos años siguientes para que las formalidades jurídicas no impidan el proceso natural del tratado. El segundo es más complicado, para ello es necesario que sea ratificado por aquellas que representen, mínimo el 85 % de la economía del bloque. Sin embargo, EUA congrega, por sí solo, el 60 % del PIB del bloque, constituido por los 12 implicados.

Ante ello, los miembros de TPP-11 –es decir, sin EUA– quieren modificar esta cláusula para no detener el acuerdo, pues actualmente no sería posible lograr ese porcentaje de la economía del bloque; este será uno de los temas de la siguiente reunión.

Por lo pronto, antes de la reunión de los líderes de la APEC en Danang, Vietnam –10 y 11 de noviembre de 2017– se tiene previsto la conclusión del proceso para que el acuerdo entre en vigor. En esta se ofrecerá la posibilidad de sumar otros países a dicho tratado. Japón es uno de los más interesados en rescatarlo, y se postula como el líder de un grupo de naciones –conformado por Australia y Nueva Zelanda, a los que ya se les unió Brunei y Singapur– que impulsan dicho proceso para consolidarlo.

Coyuntura para México

La eliminación de aranceles es uno de los beneficios generales que brinda el TPP, 90 % aplicarán de manera inmediata, el resto se dará en un lapso entre cinco y 10 años a partir de su entrada en vigor. En total hay 18,000 aranceles en juego, pero algunos serán suprimidos antes que otros. En cuanto a la facilitación aduanera se planea crear disciplinas para acelerar el despacho de las mercancías y promover la transparencia. Ello incidirá de manera directa en nuestro comercio.

México es el decimoquinto exportador más importante del mundo. Entre los productos más comercializados se encuentran automóviles, autopartes, refrigeradores, pantallas planas, teléfonos celulares, computadoras, aéreo-partes, tomate, aguacate, espárragos y cerveza, por mencionar algunos. Estas industrias, además de ser importantes generadoras de empleos, incorporan los productos de otras empresas y países, como insumos a las cadenas de valor. Las principales exportaciones de Australia son mineral de hierro, briquetas de carbón, gas de petróleo, oro y trigo. Sus principales importaciones son automóviles, refinado de petróleo, computadoras, petróleo y medicamentos envasados.

Con la entrada al TPP, estamos más cerca de apuntalar un tratado con Australia, que es el decimosegundo destino de las exportaciones mexicanas de autopartes, sector cuyo beneficio será inmediato, libre de arancel y abrirá mercados como el de Singapur. Este último representa un comercio potencial en el sector automotriz de 5.6 mil mdd. Asimismo, se obtendrá la supresión de los aranceles al momento de la entrada en vigor del TPP en siete mercados en específico (Brunei, Perú, Chile, Japón, Singapur, Australia y Nueva Zelandia). De la misma forma, el nuestro quitará los aranceles de importación para todos los vehículos ligeros.

Conclusión

Actualmente en América Latina se tienen múltiples organizaciones regionales o subregionales de integración y concertación, como MERCOSUR, CAN, CARICOM, UNASUR, SICA, ALBA, la Alianza del Pacífico y CELAC, entre otras, que plantean grandes objetivos. Desafortunadamente no han sido exitosas, debido a que existe muy poca integración comercial entre las partes. A pesar de ello, varias se han comprometido a buscar nuevas vías de integración económica regional para contrarrestar el proteccionismo, que intenta beneficiar la producción nacional frente a la competencia extranjera estableciendo altos aranceles por la importación de productos extranjeros y favoreciendo a los nacionales con medidas especiales.

Ante tal proteccionismo, los países se ven obligados a integrarse, para superarlo, y que sus economías no sean afectadas, pues el comercio exterior es su principal motor, pero aun con todos los esfuerzos el sector comercial es limitado y no representa más que el 20 % de las exportaciones.

América Latina, pese a su gran posición geográfica y a los múltiples organismos, es la región con menor crecimiento económico. Es por esto que el TPP sería de gran beneficio para México, porque otorgaría acceso preferencial a los mercados de quienes integran el acuerdo, permitiría la diversificación de tratados comerciales, países importadores de los productos que exporta nuestra nación, disminuiría nuestra dependencia comercial con EUA y mitigaría los riesgos de las modificaciones desfavorables en el TLCAN, incluyendo su potencial de eliminación de aranceles, sobre todo para un sector como el automotriz, el cual es primordial para la economía mexicana.

Y aunque todavía queda mucho por hacer, este acuerdo genera grandes expectativas, pues permite que los productos fabricados en cualquiera de los miembros se considere “originario de la región”, por lo que las reglas de origen y las facilitaciones aduaneras disminuirían sus restricciones a los mismos.
Debemos encontrar alternativas que hagan más atractivo el mercado doméstico en cuanto a reducción en los costos para incentivar la inversión y desarrollo; así como poner énfasis en los tiempos de los procedimientos aduaneros porque, a pesar del esfuerzo del gobierno federal por modernizar las aduanas y sus procesos, la eficiencia no coadyuva los tiempos de los despachos de las mercancías, deteniendo y retrasando el flujo mercantil, esto posiblemente por la escasez de recursos y la corrupción que predomina en el país.

Adicionalmente sería prudente tomar como ejemplo las prácticas de otras naciones que han crecido económicamente, sin dejar de lado los procedimientos que se adecuen a las necesidades de la nuestra, no olvidando la capacitación y especialización de las autoridades encargadas de los mismos, ya que al estar actualizados podrían proponer nuevas y mejores soluciones para formar parte de aquellos con mayor eficiencia en el proceso aduanero, resultando así que los mercados deseen negociar con México obteniendo beneficios mutuos.

Finalmente, derivado del interés que han mostrado nuestro gobierno y el de Australia en tener una alianza comercial, se facilitarán las relaciones comerciales entre ambos, creando así más oportunidades en bienes y servicios, inversiones, tecnología, trato preferencial, integrando la región a los mercados internacionales en donde, la cooperación y comunicación es substancial para desarrollar el comercio internacional.

Para la elaboración de este análisis se consultaron las siguientes fuentes:

  • Banco de México


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 .  (Foto: IDC)
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