¿Qué sigue con el CPTPP?

CEIGB señaló que la firma del acuerdo sin la presencia de EU plantea consideraciones geopolítcas que “exigen ser analizadas”
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El CPTPP dará un impulso económico mayor al 2% de sus respectivos PIB hacia 2030 para Malasia, Brunei, Singapur y Vietnam; mientras que países como México, Japón, Canadá, Nueva Zelandia, Chile y Australia “se beneficiarían con un 1% del PIB adicional directamente atribuible” al acuerdo transpacífico, aseguró una investigación realizada por el Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques (CEIGB) del Senado de la República.

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El documento señaló que a pesar de que el CPTPP representa solo 13% de la economía global, en contraste con el 40% que representaba cuando Estados Unidos formaba parte de la iniciativa, “las perspectivas a futuro son favorables no solo para el crecimiento exponencial del comercio sino para la incorporación de otros países”. En el mediano plazo, agregó, esto podría compensar la ausencia estadounidense.

De acuerdo con los investigadores del CEIGB, “el solo hecho que estos once países hayan conseguido mantener viva la iniciativa de integración entre las cuencas americana y asiática del Océano Pacífico aún sin la presencia y el impulso de Estados Unidos plantea algunas consideraciones geopolíticas que exigen ser analizadas”.

Destacaron que el compromiso de México con las negociaciones para mantener vivo el TPP aún después de la salida de Estados Unidos en enero de 2017 responde también a razones coyunturales: “el CPTPP se ha convertido en un componente fundamental de la estrategia de diversificación de flujos comerciales en la que el gobierno de México ha insistido a partir de que comenzó a avizorarse la amenaza de una posible desarticulación del TLCAN”.

La investigación además puntualizó que “es importante tener en cuenta que además de oportunidades, el CPTPP plantea para México diversos desafíos y costos que no deben soslayarse”. Específicamente, el análisis se refiere a los sectores textil y del calzado, cuyas dificultades para competir con las exportaciones provenientes de Vietnam o Malasia “exigirán de la economía mexicana una importante capacidad de adaptación”.