Revisión aduanera ¿después de 12 años?

Recuerde: las facultades de revisión de las autoridades fiscales, caducan en un plazo de cinco años
 .  (Foto: IDC online)

Estamos en el giro de investigaciones científicas y en una revisión que están llevando a cabo las autoridades identificaron dos equipos de laboratorio con etiquetas metálicas adheridas, que, entre otros datos, contiene el país de procedencia, razón por la que están pidiendo los pedimentos respectivos para acreditar su legal estancia en el país, lo cual es imposible entregar al haberse adquirido desde hace más de 12 años a un distribuidor quien nos abastece tanto materiales, como equipos y accesorios que importa y factura en el país. Al respecto, y aun cuando estos equipos están en desuso, se mostró la factura que contiene los datos de la aduana por donde se importaron en aquel año, que afortunadamente aún conservamos, pues se pretende enviarlos a un pequeño laboratorio de Guatemala, pero se niegan a aceptarla y sugieren regularizarlos, ¿es correcta su posición?

Definitivamente resulta ilegal la forma de actuar de la autoridad, toda vez que se trata de una venta de primera mano acreditada con la factura en su poder, documento que contempla los datos del pedimento con el que importó el distribuidor, no su compañía, mismo que es válido para comprobar no sólo la tenencia, sino su legal estancia en el país (artículo 146 de la Ley Aduanera).

Por otro lado, al tratarse de bienes adquiridos e importados hace 12 años, la autoridad debe considerar que ya caducaron sus facultades de comprobación por esas mercancías, por ende, no es procedente la revisión (artículo 67 del Código Fiscal de la Federación –CFF–).

No obstante, existen posturas indicando que en materia aduanera las facultades de comprobación se pueden ejercer en todo tiempo, lo cual se refiere a que éstas se ejercerán mientras se encuentra vigente el plazo de revisión, esto es, se puede ejercer la facultad más no ejecutar el acto de sanción.

En cuanto a la regularización, no es menester realizarla, puesto que los bienes están legalmente en el país, tal como lo demuestra la factura correspondiente.