Preocupan autos usados

Hacen falta normas, mecanismos y un marco regulatorio que garantice que no llegará toda la chatarra de EU a México

Grupo REFORMA convocó a una serie de especialistas para discutir respecto de las consecuencias de la libre importación de autos usados.

Al respecto, la mayoría de los especialistas convocados señalaron que su principal preocupación es la calidad de los vehículos usados que lleguen a México en 2009 con la libre importación de autos con más de 10 años de antigüedad.

Sin embargo, advirtieron que el país ya está viviendo las consecuencias de la apertura a partir del Decreto Automotriz que permitió la legalización de los autos usados.

Según cifras de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), de octubre de 2005 a octubre de 2007, se han importado 2.3 millones de autos usados, la misma cantidad de vehículos nuevos que se comercializaron en el mercado interno durante el mismo periodo.

Humberto Jasso, director general de Industria Pesada de la Secretaría de Economía, aseguró que ya existe un esquema de normas listo para aplicarse, el problema es que no hay un responsable para hacerlo, ni los recursos.

Por otro lado, armadoras, distribuidores, y comercializadores trabajan en una serie de normas para verificar la calidad de los autos usados provenientes de Estados Unidos y Canadá, en vísperas de la apertura total.

José Gómez Báez, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), destacó que el mercado nacional cambió su configuración debido a la importación de vehículos usados.

Tanto AMDA como AMIA le exigieron a las autoridades mexicanas que defina el esquema para verificar la calidad de los autos que se están introduciendo a México desde agosto de 2005.

El representante de Economía adelantó que de no concretarse un sistema para verificar autos usados en las aduanas, se le podría exigir a los importadores un documento emitido en Estados Unidos y Canadá que garantice la calidad del automóvil que entra a México.

Por su parte,  la Profeco podría exigirle a los comercializadores de autos usados que le adviertan a los consumidores que esos vehículos no cuentan con garantías sobre su tiempo de vida y refacciones.

Fuente: Reforma