Durante la conferencia matutina de la Presidenta Claudia Sheinbaum, el Secretario Mario Delgado en conjunto con Ricardo Villanueva, Subsecretario de Educación Superior; Andrés Morales, representante de la Unesco en México y Cimenna Chao, doctora en psicología educativa y del desarrollo de la UNAM, ahondaron sobre el impacto que tiene el uso de la tecnología, de las redes sociales y de la inteligencia artificial principalmente en niños y jóvenes.
Mario Delgado Carillo, Secretario de Educación Pública, informó que, en México, más del 70% de la población de seis años o más, es usuaria de internet y entre adolescentes, este porcentaje es superior al 90%. Dicho porcentaje de conectividad no asegura que los niños y jóvenes tengan derechos digitales efectivos ni bienestar socioemocional.
El titular de la Secretaría de Educación Pública aseguró que el reto es mayor, pues implica asegurar el acceso pero también la seguridad, la salud digital, la salud mental y la comunicación responsable, además de tener marcos normativos capaces de proteger los derechos fundamentales.
Asimismo, el encargado de la SEP explicó que han comenzado a surgir evidencias en las que la llegada masiva de teléfonos inteligentes y la expansión de ciertas dinámicas en las redes sociales han agravado la fragilidad emocional de los adolescentes, provocando inseguridad, ansiedad y cuadros de depresión.
El uso de la tecnología debe regularse y vigilarse
El economista mexicano expresó que no se trata de demonizar a las herramientas, más bien es entender las condiciones en que estos dispositivos se están integrando a la vida de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Andrés Morales puntualizó que una de cada tres personas que hoy está conectada a internet es un niño, una niña o un adolescente. El 83% de los padres y las madres hoy está preocupado porque sus hijos pasan demasiado tiempo frente a las pantallas, sin embargo, el 66% reconoce que ellos mismos tienen dificultades para controlar su uso.
Por otro lado, las niñas son dos veces más propensas que los niños a experimentar trastornos alimentarios, asociados a la exposición en redes sociales.
Por esta razón, para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la tecnología debe estar al servicio de las personas y no al revés. La tecnología puede enriquecer la experiencia educativa, siempre y cuando su implementación en las escuelas esté guiada por principios éticos claros.
De acuerdo con datos de la Unesco, en 2023 el 24% de los países en el mundo contaban con algún tipo de regulación nacional en el uso de celulares en las escuelas; para marzo de 2026, incrementó al 58% de los países, es decir, 114 sistemas educativos. Algunas de estas regulaciones establecen:
- Prohibir el uso de teléfonos celulares durante la primaria y la secundaria
- Restringir el acceso de menores de edad a redes sociales
- Establecer límites de tiempo de uso
- Campañas pedagógicas para promover uso razonable de las pantallas
- Exigencias a las escuelas para que ellas mismas desarrollen propias políticas de restricciones
“La educación es ante todo una experiencia humana. La tecnología puede apoyar la retroalimentación, la planeación, la accesibilidad, pero nunca debe reemplazar esa relación humana que está en el centro del aprendizaje”, añadió Andrés Morales.
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¿Qué afectaciones a la salud tiene el uso constante de la tecnología?
La Doctora Cimenna Chao explicó que el promedio de uso de conexión a internet de los jóvenes mayores de 16 años, es de alrededor de 7.32 horas, es decir, prácticamente una tercera parte del día.
Los jóvenes principalmente usan el internet para comunicarse entre ellos a través de diversas plataformas, pero también para acceder a redes sociales desde donde siguen esta convivencia de manera síncrona o asíncrona.
Además, hoy en día ocho de cada 10 estudiantes están utilizando la inteligencia artificial generativa: uno de cada 10 jóvenes la usan para buscar algún tipo de soporte y apoyo emocional, mientras que el 33% de la generación Z inició una “relación romántica” con algún tipo de agente de IA.
Entre los principales riesgos para la salud que se detectaron por el uso constante de dispositivos, destacaron:
- Disrupciones en sus ciclos de sueño
- Obesidad
- Trastornos mentales
- Vulnerabilidad emocional
- Sufrir ciberacoso o ciberbullying
“Si una niña o un niño toma un teléfono a los tres años o a los dos años, su desarrollo va a ser muy distinto de aquel que lo usa solamente en determinados momentos o que de plano no lo usa”, aseguró el Subsecretario de Educación Superior.
Ricardo Villanueva explicó que hay tres tipos de regulaciones que se han puesto en práctica en diferentes países para controlar su uso dentro de las escuelas:
- Los gobiernos federales hacen lineamientos y las escuelas con autonomía deciden qué hacer o qué no hacer con total libertad a cada escuela
- Dejar el teléfono fuera del aula; si se permite usarlo en otros espacios de la escuela, pero en el momento de la clase no
- La escuela debe estar totalmente libre de celulares
Por otra parte, comentó que se realizarán tres foros: el primero, el 19 de agosto en Nuevo León, el segundo, el 3 de septiembre en Chiapas y el último, el 17 de septiembre en el centro del país, esto con la intención que todos participen en la formulación de un marco normativo para el uso de redes sociales y tecnología.
“Nosotros queremos que esto no sea una idea del gobierno hacia la sociedad, sino que se construya un consenso para poder regular la inteligencia artificial y sobre todo las plataformas”, concluyó Ricardo Villanueva.