Programa SAT de Vigilancia Profunda

¿Un procedimiento voluntario o la crónica de una muerte anunciada?
 (Foto: Getty images)  (Foto: Redacción)

La vigilancia profunda es un programa de revisión y autocorrección voluntaria implementado por la autoridad fiscal, del cual pocos contribuyentes han odio hablar; sin embargo resulta bastante redituable para las arcas del fisco.

Pero ¿en qué consiste el programa?

El programa inicia con la notificación de un oficio invitación dirigido al contribuyente, o en su caso al representante legal, informándole que el SAT detectó algunas omisiones o inconsistencias respecto al cumplimiento de las obligaciones tributarias en uno o varios ejercicios fiscales; así es como la autoridad aprovecha este programa voluntario para revisar más de un ejercicio fiscal.

Este oficio invitación contiene la ubicación y fecha en la que tiene que acudir el contribuyente, a fin de que voluntariamente aclare el comportamiento de sus obligaciones fiscales; a dicha cita podrá acudir con un asesor.

El día designado de la cita, el contribuyente es recibido en una sala de juntas en la que se proyectan las gráficas de su comportamiento fiscal por el periodo revisado; asimismo se le cuestiona respecto a la actividad que desarrolla y se le informa sobre las inconsistencias e irregularidades que detectó el SAT.

Se le otorga un plazo para aportar la documentación que demuestre el correcto cumplimiento de sus deberes fiscales o  para que realice la corrección voluntaria, no sin antes advertirle que en caso de que el soporte documental no sea suficiente se programará una revisión directa.

La vigilancia profunda no es un procedimiento contenido en ley, por tal motivo puede ser manipulado a conveniencia de cada administración desconcentrada, tal es el caso del lapso para aportar documentación, ya que en unas dependencias otorgan un mes y otras 15 días.

Otra de las fallas de esta forma de fiscalización de la autoridad, es que no contempla un cierre del procedimiento; sin embargo genera antecedentes para iniciar una revisión directa a los particulares, situación que vulnera la esfera jurídica de los contribuyentes.