IVA a alimentos y medicinas ¿viable?

Aunque en algunos países se aplica una tasa reducida de IVA a alimentos y medicinas, en México se sigue aplicando la tasa del 0% lo que genera un alto gasto fiscal
 .  (Foto: IDC online)

Ante el inminente cambio de gobierno y con base en las promesas de campaña del futuro presidente se prevé una reforma fiscal que permita:

  • combatir la evasión
  • terminar con los privilegios
  • propiciar un crecimiento económico
  • ajustar de las lagunas existentes en la legislación
  • obtener una mayor recaudación

Para ello, dentro de los cambios que se han externado por los fiscalistas se encuentra el posible debate de un ajuste al IVA, relativo a generalizar la tasa del 16%, incluso en zona fronteriza, y/o un aumento del 2% ó 4% para alimentos y medicamentos.

Esa medida representaría un incremento en la recaudación del 1.5% del PIB según los cálculos de la SHCP.

Algunos especialistas coinciden en que resultaría benéfico generalizar la tasa sin establecerse una canasta básica, pues el definir productos y entre más exenciones existan, aumenta la problemática.

En México se mantiene una tasa del 0% del IVA para alimentos y medicinas, mientras que en la mayoría los países están gravados con un porcentaje reducido, según lo indican fiscalistas en un estudio que aborda las tendencias globales en torno a ese impuesto.

Los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y los miembros del G-20 aplican un impuesto al consumo de 11%, en promedio, a los alimentos, y de 10% a las medicamentos.

La tendencia mundial se inclina por gravar esos productos, sin embargo, en nuestro país durante años se ha apostado por lo contrario, situación que pudiera cambiar con la entrada del nuevo presidente ante la actual situación económica en el mundo.

Mantener la tasa cero en alimentos provocaría que el gobierno federal reduzca la recaudación en más de 171 mil millones de pesos en 2013, según cálculos de la SHCP.

En el reporte de gastos fiscales elaborado por la SHCP cada año, destaca que el régimen de la tasa cero y las exenciones en el IVA representan un subsidio tributario para todos los hogares con independencia de su nivel de ingresos, ya que se aplica de manera generalizada.

No obstante, el gasto en el IVA de mayor relevancia es precisamente la tasa cero, porque los conceptos de alimentos y medicinas, entre otros, equivalen a 1.1% del PIB, o sea, el subsidio casi representa 157,000 millones de pesos y cada año va en aumento.

Una opción para no aumentar el IVA en ese tipo de productos, es crear un impuesto local a las ventas y servicios finales, que modificaría la manera de tributar semejante a la del régimen de pequeños contribuyentes o intermedio, y se enteraría directamente a las entidades federativas, aunque representaría mayor carga administrativa para los contribuyentes, según los especialistas. Se calcula que dejaría una recaudación anual de hasta 155 mil millones de pesos a las legislaturas estatales, de acuerdo con estimaciones de la SHCP.

La reforma fiscal es improrrogable, pues el próximo gobierno tendrá que enfrentar, entre otros retos, con:

  • la desaceleración económica mundial
  • los menores precios del petróleo
  • la disminución de un punto en la tasa del ISR, que pasará de 30% a 29% en 2013, y descenderá hasta el 28% en 2014

Ante tal escenario, pudiera ser factible el aumento de dos o cuatro puntos en el IVA para alimentos y medicinas, o la creación del impuesto local a las ventas y servicios finales.