La reforma fiscal es ahora o nunca: analistas

Los expertos coinciden que las modificaciones legales deben incluir la generalización del IVA
 Expertos piden incluir IVA en alimentos y medicinas  (Foto: Redacción)

Por Isabel Mayoral Jiménez

Los cambios al marco fiscal mexicano ya no admiten demoras y aunque pueden implicar decisiones políticas difíciles son necesarios para sostener las finanzas del gobierno, y demostrar a los contribuyentes que sus recursos serán bien utilizados, coinciden fiscalistas.

"La recaudación debe tener un destino correcto y transparente, además de responsabilidad del gasto o de las inversiones dirigidas a crear más infraestructura y generar más fuentes de trabajo", destaca el socio de impuestos de la firma consultora PwC, Pedro Carreón.

La reforma debe ser tanto del lado del gasto como del ingreso a nivel federal, estatal y municipal, menciona el especialista.

Para poder apoyar las iniciativas que prevé el gobierno de Enrique Peña Nieto, el PRI modificó el pasado 3 de marzo sus estatutos básicos. Gracias a esos cambios, los legisladores de ese instituto político podrán discutir, y en su caso, votar libremente en el Congreso de la Unión a favor de generalizar la tasa del IVA.

Para el segundo semestre de este año, particularmente en el periodo de sesiones que comienza el 1 de septiembre, se espera que el Ejecutivo federal envíe al Congreso las propuestas de reforma fiscal.

También se necesitará una mayor simplificación para reducir los incentivos al empleo informal, así como abordar la transición de informalidad a la formalidad. Además, la eficacia de los gastos gubernamentales también debería incluirse en la reforma.

El presidente del Comité Técnico Nacional de Estudios Fiscales del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Felipe León Gámez, plantea dos escenarios para la reforma fiscal: la ideal y la posible. Esta última estará dentro del rango de lo que los propios actores políticos puedan negociar, sobre todo en el tema del IVA.

En cambio, la reforma ideal debe ser una que generalice el IVA a medicinas y alimentos, dejando la tasa en 16%, y disminuir el ISR a rangos de 28% o 25%.

En la parte del ISR lo ideal sería que desapareciera el IETU y que se incorporara dentro del primero como un impuesto mínimo, pero ya no tener dos impuestos a las ganancias.

"Consideramos que estos tres impuestos serían la columna vertebral de nuestro régimen de recaudación, los demás gravámenes complementarios como a cigarros, cerveza, alcohol y demás, no son tan relevantes para la recaudación del Gobierno", indica.

Con información de CNN Expansión