México no es protagonista de la crisis

Las acciones de las autoridades financieras mexicanas permiten contar con un sistema bancario sólido y solvente

Agustín Carstens, titular de la SHCP señaló que la gran crisis que sufrió Estados Unidos en buena medida refleja la falta de una buena educación financiera. Esto es así, porque muchas familias americanas se vieron invitadas a tomar créditos, o se vieron impulsadas a aumentar su gasto y no tomaron en cuenta las contingencias que estaban enfrentando.

Una característica de los sistemas financieros internacionales y nacionales es que están en constante evolución: estar innovando, estar llevando a la población los mejores servicios posibles, y al mismo tiempo los usuarios deben tener la capacidad de avanzar en su entendimiento.

El sistema financiero debe ofrecer a la población la capacidad de decidir entre productos financieros, entre instituciones financieras, empezando desde las cajas rurales hasta las grandes instituciones.

Carstens puntualizó: ?México no es un protagonista importante de la crisis financiera internacional; de hecho, es una de las primeras crisis donde México está muy bien parado, porque tiene un sistema financiero sólido, y esto confirma las acciones que las autoridades financieras mexicanas han realizado durante los últimos 10 años, en los cuales se ha trabajado en adecuar el marco regulatorio para contar con un sistema bancario sólido y solvente, ubicándolo actualmente en un nivel de capitalización de más del 16%.?

No obstante nuestro sistema financiero mexicano es pequeño en términos de penetración y acceso en la población. Esto lo revela un estudio realizado por el Banco Mundial, el cual revela que de la población mexicana el 80% conoce los principales productos financieros, pero sólo el 30% los utilizan.

Además, los individuos que no cuentan con un producto de servicio financiero se ubican principalmente en los niveles socioeconómicos más bajos, con menores niveles de educación y en las zonas rurales del país. De la población no bancarizada, sólo el 15% está interesada en contratar algún servicio financiero, mientras que menos de la mitad de esta población recurre a un familiar o amigo ante la necesidad de un préstamo.

Por lo anterior, hoy las autoridades financieras y los participantes del sector financiero tienen una gran tarea que consiste en consolidar un sistema financiero con mayor acceso para todos los segmentos de la población.

Para ello, es necesario que todos los segmentos de la población cuenten con una educación financiera que le brinde las herramientas para la administración y aprovechamiento eficiente de sus recursos. En la medida en que los individuos sean capaces de comparar los productos y servicios disponibles en el mercado, podrán seleccionar aquellos que mejoren su calidad de vida pero con un uso responsable.