Depósitos bancarios y la bancarización

La propuesta de gravar con 2% los depósitos bancarios mayores a 20 mil pesos no atenta contra el proceso de bancarización

Guillermo Zamarripa, director de la Unidad de Banca y Ahorro de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, afirmó que las personas de menores recursos ?que es el principal objetivo de los bancos? no tienen ahorros superiores a esa cantidad; en consecuencia, la medida no inhibirá la captación.

?Menos de 20 mil pesos en una institución es un límite muy razonable?, agregó el funcionario.

Y la idea es que el impuesto que se retenga se compense con otro gravamen, a fin de que no signifique una carga adicional; por ello, se planeó un pago que toque a la informalidad.

El funcionario de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público reconoció que los bancos mexicanos tendrán que adaptar sus sistemas tecnológicos para acreditar el impuesto, pero el proceso se iniciará una vez que el Congreso apruebe esta medida.

Insistió en que a los contribuyentes formales no les significará un efecto negativo.

Sobre la posibilidad de que se fraccionen los depósitos para eludir este gravamen, destacó que esa opción sería costosa para los clientes, ya que en cada entidad se deben abrir expedientes, por lo que resultaría inoperable.

El directivo insistió en que falta profundizar en la cobertura e infraestructura de los servicios bancarios, sobre todo en los segmentos de menores ingresos.

Por ello, la propuesta de 2% no afecta la bancarización, aseveró.

Y recalcó que al país le falta mucho para llegar a niveles de naciones con un desarrollo económico similar.

Por ejemplo, dijo, los depósitos como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) representan 23%, mientras que en Suiza superan el 100%, pero con la entrada de nuevos intermediarios se espera una creciente oferta de productos y servicios que será positivo para los usuarios.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) detalló que las instituciones bancarias sólo llegan a 461 municipios de los 2 mil 439 que hay en la nación.

Dichas instituciones bancarias atienden a 36.1 millones de personas, es decir, 35% de la población total.

Además, por cada millón de habitantes el país cuenta con 109 sucursales y 311 cajeros automáticos.

Esta cifra contrasta con la de España, que tiene 952 oficinas bancarias y mil 301 cajeros.

Lo mismo ocurre en naciones latinoamericanas. En Chile hay 135 sucursales y mil 328 dispersores, en tanto que en Brasil hay 136 oficinas y mil 101 cajeros.

Guillermo Zamarripa recalcó que es indispensable aumentar la participación de las instituciones en la economía, lo que implica mejorar la eficiencia del sistema.