Profecía del fin del mundo sólo es idea lucrativa

Si bien el turismo puede incrementarse en zonas arqueológicas mayas, en realidad esa cultura no profetizó nada para 2012: Académico de la Unam
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 .  (Foto: IDC online)

La idea de que el fin del mundo se registrará en diciembre de 2012, según una profecía maya, es falsa y ajena al pensamiento de esa cultura, aunque sin duda sus promotores se han visto beneficiados económicamente, se trata de una lucrativa ocurrencia cuya fortuna podría extenderse a las poblaciones aledañas a las zonas arqueológicas de esa sociedad prehispánica.

“La presunta profecía maya del fin del mundo es una idea absolutamente occidental, arraigada en la más profunda creencia judeocristiana (…) ajena al pensamiento maya antiguo”, consideró Erik Velásquez García, académico del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam).

El creador del bulo fue el estadounidense Frank Waters, quien en 1975 publicó el libro “México místico: la llegada de la sexta era de la conciencia”, en el que hace una analogía con las ideas de los mexicas sobre los “Cinco Soles Cosmogónicos”.

Lo que hizo Waters fue mezclar este dato con lo interpretado en el “Monumento 6 de Tortuguero”, que se ubica en el estado de Tabasco. “Pensó que era la fecha

en que se llegaría a una especie del final del Quinto Sol a través de un cataclismo, amalgama que también mezcló de una forma nada académica, sino completamente ecléctica, con las ideas futuristas que encontró entre los (indios) hopis del suroeste de Estados Unidos”, argumentó el investigador.

Así se “armó” la especulación de que en diciembre de 2012 llegaría el supuesto final de nuestro mundo, aunque en realidad lo que tenemos, a partir de la obra Frank Waters, es la explotación comercial de un “fenómeno que no habla nada del pasado, pero sí mucho del presente y de nosotros mismos como sociedad occidental”, reiteró.

Esa profecía es una invención “ajena al pensamiento de la cultura maya”, una idea apocalíptica con mucho éxito comercial en el que se incluyen series de televisión, libros súper ventas (best sellers), y hasta la construcción de refugios subterráneos en “donde cada individuo puede librarse del fin del mundo por 50,000 dólares”, apunta Erik Velásquez.

Muy probablemente, cuando se acerque el mes de diciembre, aumentará el turismo en las comunidades del sureste mexicano en las que se ubican algunas ruinas mayas, dejando con ello una importante derrama económica. Sin embargo, cuando se completen los “13 baak’tuunes”, no sucederá ninguna catástrofe mundial. La palabra baak’tuun alude a un lapso de 144,000 días (cerca de 400 años).