Oportunidades de una empresa familiar

Conozca qué es y cuál es la regulación aplicable a esta figura para que tenga éxito en el ámbito empresarial
Antecedentes

En la gran mayoría de los países, la empresa familiar es la principal figura empresarial que opera en la dinámica económica de sus mercados. Este tipo de empresas no es exclusivo de los países occidentales, como podrían ser los Estados Unidos (EUA), Canadá, los europeos y los de América Latina, incluyendo México.

Según diversos estudios, en la mayoría de estos países, estas entidades llegan a ser entre el 70 y 90% del sector empresarial. Muchas de ellas han iniciado de esta manera y en el transcurso del tiempo, se han ido reestructurando y transformando en compañías con mayor participación de personas ajenas a la familia; sin embargo, las familias originales siguen teniendo una fuerte influencia y participación en el control de las mismas.  

Definición y características

Mucho se ha hablado de las empresas familiares; empero, una definición sencilla es la de ser “…una organización controlada y operada por los miembros de una familia…” 1

1 BELASTEGUIGOITIA RIUS, Imanol. Empresas familiares su dinámica, equilibrio y consolidación, Editorial Mc Graw Hill, México, 2004, pág. 21.

En ellas se percibe realmente la interacción de dos complejos sistemas: la familia y la empresa, lo cual da lugar a una especie de sistema dual en donde los problemas de su operación, afectan necesariamente al otro por sus vínculos tan estrechos.

Una de sus principales características es el deseo de sus fundadores y sucesores de que la propiedad y la gestión de la organización se mantengan en manos de la familia.

No es posible identificar una tipología única sobre estas corporaciones, ya que existen compañías de primera generación, de segunda y de mayor antigüedad, y cada una posee características, en su manejo, notoriamente diferentes. No obstante, lo que es común en todas las empresas familiares, es la involucración directa, generalmente en diferentes momentos en el tiempo, de familiares, tanto en la dirección de la empresa, (especialmente en la primera y segunda generación), como entre sus accionistas y en el Consejo de Administración.

Lo anterior, es precisamente lo que hace complejo su manejo, pues existen estrechos vínculos entre la familia, la propiedad y la empresa, provocando un difícil y a veces conflictivo manejo de responsabilidades y funciones entre sus miembros, siendo la existencia de parientes ineficaces uno de los problemas más comunes que encuentran un “modus vivendi” en la organización de la empresa y que tendrían muy pocas oportunidades de tener éxito por sí solos.

En la medida en que la compañía va evolucionando e incrementando el número de sus miembros, para alcanzar una mayor antigüedad, el ámbito empresarial deberá ir dominando al familiar, como una necesidad ineludible, para lograr el buen gobierno de la misma.

Empresas familiares como motor de la economía

“La influencia de las empresas familiares en la actividad económica es muy notable. En el caso de los Estados Unidos son responsables de la generación de cerca del 50% del Producto Interno Bruto (PIB) y por lo menos, la mitad de las fuentes de empleo en el mismo país”. 2

2 BELASTEGUIGOITIA RIUS, ob. cit., pág. 13.

En los países desarrollados, estas entidades constituyen un motor de la economía y un alto porcentaje de las grandes empresas globales; sin embargo, no dejan de ser empresas familiares en su esencia.

Algunas de las empresas más famosas de este tipo y de mayor prestigio a nivel internacional son: Motorola, Ford, Fidelity, Anheuser-Busch, Marriott, Levi-Strauss, Hyatt y Corning Glass. En el caso de América Latina, entre otras empresas famosas están Bimbo, Cemex, Techint, Televisa y TV Azteca, por mencionar algunas. Entre todas éstas, destaca Wal-Mart, que es propiedad de la familia Wallton y que es una de las más grandes del mundo, fundada en 1962.

Debe destacarse que existen muchas empresas familiares pequeñas, lo cual es más notorio dentro de la economía informal o subterránea en donde hay un gran número de estas organizaciones y en las que trabajan millones de personas en todo el mundo.

Duración

Otro de los problemas de estas compañías, es su duración. En este sentido las estadísticas muestran que éstas, a pesar de sus ventajas, se enfrentan a mayores dificultades que las no familiares. Se ha señalado que las expectativas de vida de una empresa familiar son menores a la de una no familiar: “…mientras que la vida media para las empresas familiares en los EUA es de 24 años, y en las empresas no familiares es de 50 años. En el caso español, la empresa familiar tiene una antigüedad media que está relacionada con su dimensión...” 3

3 AMAT SALAS Joan M. La Continuidad de la Empresa Familia, Editorial Gestión 2000, España, 2004, pág. 27.

En relación con lo anterior, como lo indica Amat Salas, podemos decir también que un número limitado de empresas superan los 50 ó 60 años de vida, y según estudios realizados en EUA, sólo el 10% de las mismas han logrado sobrevivir.

Los conflictos, rivalidades y tensiones en las compañías familiares son comunes. Existen casos documentados en importantes empresas de este tipo en EUA y que sirven perfectamente de ejemplos para entender la complejidad de estas relaciones, como el caso del reparto de la herencia de 450 millones de dólares de J. Seward Johnson, accionista y nieto de uno de los fundadores de Johnson & Johnson. El conflicto se produjo, tras su fallecimiento, entre sus seis nietos y su tercera esposa Basia, la cocinera de su anterior esposa, con la que se casó cuando él tenía 73 años. Su matrimonio con Basia supuso la ruptura con su familia, sus hijos y nietos. Cuando falleció excluyó de la herencia a su familia y lo legó todo a su tercera esposa.

A pesar de las malas relaciones entre los hijos y nietos, todos ellos hicieron un frente común para hacer una demanda judicial contra Basia. Sin embargo, “sólo” pudieron recuperar unos 40 millones de dólares. A pesar de ello, estas corporaciones están condicionadas por las características de la familia empresaria, de tal manera que, si existe una familia armoniosa, crea relaciones y personas armoniosas, tanto dentro de la familia como de la empresa; por el contrario, si se trata de una familia conflictiva creará relaciones y familias conflictivas.

Cómo hacer más eficiente su Consejo de Administración

La evolución natural de los negocios ha puesto a estos entes en una disyuntiva, que consiste en la pérdida de su independencia, la división de la familia e incluso la destrucción de su propia organización. Los problemas son variados y si no son manejados en forma adecuada pueden terminar por eclipsar y destruir a las empresas familiares.

En este orden, los consejeros externos son uno de los recursos más efectivos y menos utilizados de los que disponen hoy en día estas empresas, siendo la función del consejero, aportar visión, perspectiva y absoluta objetividad respecto de sus asuntos.

“Sólo alrededor del 5% de las empresas familiares en EUA tienen activos Consejos de Administración con consejeros externos.” 4

4 WALD L. John. Cómo crear un consejo de administración en empresas familiares, Editorial Deusto, España, 2004, pág. 21

Desafortunadamente, muchos propietarios de ellas sospechan que los consejeros externos de alguna manera les quitarán el control, cuando en realidad, la empresa familiar tiene la posibilidad de estructurar al Consejo para satisfacer de mejor manera sus necesidades y la mayoría de las decisiones se tomen por consenso sin necesidad de votación. Además, estrictamente, los consejeros externos podrían llegar a ser destituidos con bastante rapidez y lo único que se necesita es convocar a una asamblea para que los destituya.

Si lo vemos objetivamente, en una empresa familiar que no cotiza en el mercado de valores (toda vez que quien cotiza en él tiene una realidad diferente), la familia tiene todos los votos, y los consejeros externos sirven como asesores en el proceso de toma de decisiones, ofreciendo una visión calificada, fresca y experta en ciertos temas.

Un buen Consejo de Administración ayuda a mejorar las estrategias para la superación y subsistencia de este tipo de compañías, lo cual debe ser una de las principales preocupaciones de sus propietarios, para asegurar su permanencia y darle continuidad a la misma.

Aspectos jurídicos

No existe en la legislación mexicana, una definición de lo que es la empresa familiar; no obstante, encontramos dentro de la legislación diversos preceptos que en forma aislada vienen a regular diferentes aspectos de la misma.

Algunos de los preceptos más importantes en materia de derecho de empresa y que están vinculados con la operación de ellas cuando se integran como sociedades mercantiles son los siguientes.

Ley General de Sociedades Mercantiles
Tratándose en particular de las sociedades anónimas, que por excelencia en México constituye la estructura de las empresas familiares, no existe regulación expresa. Algunas referencias indirectas, a manera de ejemplo, podrían ser el artículo:

  • 165, el cual establece que no podrán ser comisarios los parientes consanguíneos de los administradores, en línea recta sin limitación de grado, los colaterales dentro del cuarto y los afines dentro del segundo, y
  • 192, mismo que señala que los accionistas podrán hacerse representar en las asambleas por mandatarios, ya sea que pertenezcan o no a la sociedad. La representación deberá conferirse en la forma que prescriban los estatutos y a falta de estipulación, por escrito. En este precepto también se menciona que no podrán ser mandatarios los administradores ni los comisarios de la sociedad; pero no existe una disposición expresa que prohíba a los familiares de los administradores o comisarios representar a los accionistas en las asambleas.

Ley del Mercado de Valores

Por lo que se refiere a esta Ley y especialmente a partir de su última versión publicada el 30 de diciembre de 2005, si bien no se contiene en ella una definición de las empresas familiares, sí se establecen una serie de reglas que deben aplicar aquéllas que cotizan en el mercado de valores.

En el caso de México, ya desde la reforma a la Ley del Mercado de Valores aprobada por el Congreso de la Unión en 2001, se introdujeron algunas sanas prácticas de gobierno corporativo que posteriormente han sido retomadas e introducidas a otras legislaciones, sobre todo especialmente a partir de la aprobación del Sarbanes-Oxley Act en 2004.

En cuanto a lo que debemos entender por reglas de gobierno corporativo, éstas se refieren a una serie de normas, prácticas y controles que buscan realizar una administración transparente en las empresas que garantice a sus accionistas un manejo operativo profesional, eficiente y equitativo a través de un esquema de nuevos sistemas de control y contrapesos por medio de los cuales se modifica sustancialmente su estructura operativa, de aquélla que había sido concebida en la Ley General de Sociedades Mercantiles del 4 de agosto de 1934, provocando una mayor certeza y seguridad jurídica para todos los involucrados dentro del medio financiero y bursátil.

Las  empresas familiares que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, deberán adoptar estas nuevas reglas de gobierno corporativo, lo cual, obliga a modificar su estructura tradicional a una que permita una mayor transparencia operativa, mayor seguridad para los inversionistas y que se adaptan y cumplen con las tendencias internacionales en relación con el manejo de las empresas que cotizan en los mercados bursátiles. Algunos de los preceptos relevantes son, en el artículo:

  • 24, se indica que el Consejo de Administración de las sociedades anónimas bursátiles estará integrado por un máximo de 21 consejeros, de los cuales, cuando menos el 25% deberán ser independientes. Por cada consejero propietario podrá designarse a su respectivo suplente, en el entendido de que los consejeros suplentes, deberán tener ese mismo carácter;
  • 25, se plantea que el Consejo de Administración, para el desempeño de las funciones que esa Ley le asigna, contará con el auxilio de uno o más comités que establezca para tal efecto. El o los comités que desarrollen las actividades en materia de prácticas societarias y de auditoria se integrarán exclusivamente con consejeros independientes y por un mínimo de tres miembros designados por el propio Consejo, a propuesta del presidente de dicho órgano social. Tratándose de sociedades anónimas bursátiles que sean controladas por una persona o grupo de personas que tengan el 50% o más del capital social, el comité de prácticas societarias se integrará, cuando menos, por mayoría de consejeros independientes, siempre que dicha circunstancia sea revelada al público;
  • 26, se establece que los consejeros independientes, y en su caso, los respectivos suplentes, deberán ser seleccionados por su experiencia, capacidad y prestigio profesional, considerando además que por sus características puedan desempeñar sus funciones libres de conflictos de interés y sin estar supeditados a intereses personales, patrimoniales o económicos. A su vez, en su fracción V, prescribe que no podrán ser consejeros los que tengan parentesco por consanguinidad, afinidad o civil hasta el cuarto grado, así como los cónyuges, la concubina y el concubinario, de cualquiera de las personas físicas referidas en las fracciones I a IV del mencionado artículo; por ejemplo, aquéllas que tengan influencia significativa o poder de mando en la sociedad o los accionistas que sean parte del grupo de personas que mantenga el control de la misma, por mencionar algunos, y
  • 41, se señala que la vigilancia de la gestión, conducción y ejecución de los negocios de las sociedades anónimas bursátiles y de las personas morales que controle, estará a cargo del Consejo de Administración a través del o los comités que constituya para que lleven a cabo las actividades en materia de prácticas societarias y de auditoria, así como por conducto de la persona moral que realice la auditoria externa de la sociedad, cada uno en el ámbito de sus respectivas competencias, según lo señalado en dicha Ley. Este numeral es importante porque dispone que la vigilancia de la sociedad debe corresponder al Consejo de Administración a través de los comités de prácticas societarias y de auditoria, así como del área de auditoria externa, y en todos estos órganos operarán consejeros y miembros ajenos a la familia.

Conclusión

La empresa familiar es hoy un concepto social, económico y jurídico que tiene un gran impacto en el mundo.

En el caso de México pese a la gran cantidad de este tipo de empresas, que representan un importante pilar de nuestra economía, no han sido lo suficientemente exploradas ni estudiadas, provocando la carencia de la legislación aplicable, haciendo necesario dirigir las miradas y profundizar en el conocimiento de este fenómeno, real, común y vital para la economía del país.

De tal manera que, actualmente la familia mexicana tiene la posibilidad de manejar su empresa como le resulte más conveniente y sin que exista una mayor supervisión o vigilancia por parte de ningún órgano o institución externo, limitándose a cumplir la normativa básica en materia fiscal, laboral, civil, etcétera, y que debe cumplir cualquier organización.

La única excepción a esta situación, son las empresas familiares que cotizan en el mercado de valores, en donde por primera vez y por razones provenientes de la homologación de reglas en esta materia a nivel mundial, se establecen normas obligatorias que las afectan, buscando garantizar una mayor transparencia y seguridad jurídica para los inversionistas.