Amprofon inspeccionará los cibercafés

La Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas ahora va contra los cibercafés debido al aumento de intercambio de música por Internet
Cibercafés: centros de descarga ilegal de música
 Cibercafés: centros de descarga ilegal de música  (Foto: Redacción)

Junto con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), amenazan con sanciones de hasta 20 mil días de salario mínimo, equivalentes -según estas instituciones- a un millón de pesos, para el propietario de un cibercafé que fomente la descarga de archivos musicales y la grabación de discos pirata.

Para encontrarlos, la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas (Amprofon), en voz de su director general, Fernando Hernández Romero, anunció que iniciarán visitas mensuales a estos establecimientos.

Su primer objetivo serán los dos mil cibercafés que tienen contabilizados en el Distrito Federal y área metropolitana.

Y tras reconocer que visitar todos y cada uno de ellos es virtualmente imposible, apalancan su estrategia en el miedo.

"No queremos sorprender a nadie. Primero vamos a repartir folletos (Guía para Cibercafés) para crear conciencia y luego empezaremos con las visitas", dice.

Aunque claro, reconoce que si al momento de la visita no encuentran ningún archivo de audio (.cda, .mp3, .wma, por ejemplo) en servidores ni discos duros de las computadoras, nada podrán hacer, aun cuando en estas computadoras estén instalados programas que permiten el intercambio de música por el ciberespacio, como Kazaa, Limeware, Morpheus, eMule o BitTorrent. Eso no es ilegal.

Así, estas aplicaciones, de acuerdo con Amprofon e IMPI, permitieron en 2006 la descarga de mil 700 millones de canciones sin el previo pago de regalías, algo así como 500 canciones al año por usuario, en tanto, esta ilícita actividad la realizan 4.4 millones de internautas mexicanos.

Y si bien impedir esta actividad en cibercafés es un buen comienzo, representa apenas 30 por ciento del total de descargas ilegales que realizan los usuarios del país.

En contraste, el 70 por ciento restante se realiza en casas y oficinas, donde por ley todavía no pueden intervenir.

Aunque los involucrados adelantaron que ya trabajan en la modificación de esta norma.