Pilas a favor del ambiente

Las pilas son desechadas sin precaución y se convierten en residuos tóxicos, representándo un problema para el ambiente como para la salud
 .  (Foto: IDC online)

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales trabaja en un proyecto de Norma Oficial Mexicana, que establecerá los límites de contenido de mercurio en las pilas que circulen en México, pues la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos en su artículo 31, fracción V, previene la creación de un Plan de manejo para determinados residuos considerados como peligrosos por contener alguna de las características comúnmente denominadas como CRETIB: corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, infecciosas-biológicas, donde se ubican las baterías eléctricas elaboradas a base de mercurio o de níquel-cadmio, cuyo uso es industrial o comercial.

Las pilas se encuentran en teléfonos celulares, linternas, cámaras, aparatos de radio, juguetes, equipo médico, entre otros aparatos; al ser de uso cotidiano son desechados sin precaución y se convierten en residuos tóxicos y representan un problema, tanto para el ambiente como para la salud (entre los años 1998 y 2004 fueron desechadas 35 mil toneladas de pilas por año). De éstas, las que se venden en el mercado informal, contienen mercurio y su durabilidad es menor que las pilas alcalinas (importadas legalmente), mismas que no son consideradas como residuos peligrosos, a decir de los expertos.

De lo anterior, resulta importante clasificar e instituir criterios para la identificación de pilas y baterías, al convertirse en residuos que pudieran clasificarse como peligrosos, obligándose sus productores e importadores a poner en marcha un Plan de manejo para su disposición final conforme a la Norma Oficial que está en estudio.