Desaciertos de la ley de competencia

La ley prohíbe los monopolios, sin embargo, en la práctica existen cuando una empresa tiene suficiente poder de mercado
 .  (Foto: IDC online)

La competitividad requiere competencia, y para que surjan los verdaderos competidores, se necesita de una ley que los proteja, sancionando las conductas anticompetitivas, fomentando y estimulando a los nuevos empresarios a figurar en el mercado, como la Ley Federal de Competencia Económica (LFCE), que en sus inicios estaba pensada para la protección de la empresa pequeña y mediana.

Ciertamente, la rivalidad entre al menos dos empresas nacionales es esencial para lograr el desarrollo de sectores económicos con ventajas competitivas.

La ley expresamente prohíbe los monopolios, aunque éstos no son ?los malos?; lo malo es el abuso que se comete; la experiencia ha demostrado que basta con que una empresa sea grande, en términos de poder y participación de mercado, para que casi necesariamente abuse de su posición de dominio. El poder de mercado corrompe y los monopolios corrompen absolutamente. A continuación se presentan los siguientes vicios de la ley en estudio:

LO QUE ES  LO QUE DEBE SER
La LFCE considera como negativas todas las prácticas absolutas, como los acuerdos entre empresarios sobre precios, producción, mercados y licitaciones Podrían admitirse algunas excepciones, como es el caso en el que se agrupan pequeñas y medianas empresas contra las grandes, pues es normal que los empresarios se ayuden para competir en mejores condiciones. Por ejemplo, en la Unión Europea estos acuerdos se pueden autorizar cuando producen mayores beneficios que perjuicios a la sociedad 
Las prácticas monopólicas absolutas o relativas son malas cuando perjudican la eficiencia, según el criterio de la Comisión Federal de Competencia (Cofeco). En este sentido, la Ley nunca define lo que debe entenderse por mercado relevante, lo mismo que poder sustancial. Tales términos deben responderse conforme a la realidad empresarial y no según las matemáticas de tecnócratas de laboratorio Se debe acreditar lo que se denomina el mercado relevante y el poder sustancial de mercado, pues nadie sabe a ciencia cierta lo que representan o lo que son, lo cual significa una barrera para los emprendedores
Para que haya desarrollo en los sectores económicos no deben probarse los efectos sobre la competencia nacional, como elemento para aprobar una fusión Al menos se requieren dos empresas nacionales que rivalicen efectivamente en el mercado, y de preferencia que sean nacionales, para lograr el desarrollo de sectores económicos con ventajas competitivas 
La Cofeco sólo actúa en su papel de órgano administrativo La Cofeco debe convertirse en una especie de Ministerio Público que presente las denuncias administrativas, inclusive penales, ante un Tribunal de la Defensa de la Competencia, pudiendo emitir resoluciones preliminares para que no se dañen más los mercados en tanto se resuelve el procedimiento; asimismo gozar de autonomía como el tribunal fiscal 

Fuente:

?Competidores y competitividad?, Xavier, Ginebra Serrabou, Revista Expansión, Sección Emprendedores, edición 995, del 21 de julio al 3 de agosto de 2008