La reforma laboral y las multas

La iniciativa contempla que cuando con un acto u omisión se afecten colaboradores, se imponga una sanción pecuniaria por cada afectado
 .  (Foto: IDC online)

De acuerdo con el boletín de prensa 140, del 5 de septiembre del año en curso, emitido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en su portal de Internet, con la LFT vigente las autoridades laborales carecen de herramientas eficientes para inhibir el incumplimiento de la normatividad en la materia por parte de las organizaciones empresariales, porque a éstas les resulta más sencillo y menos costoso cubrir las multas que les son impuestas, que acatar con sus obligaciones patronales.

Lo anterior queda en evidencia al observar la cuantía de las multas vigentes, las cuales oscilan entre tres y 315 veces el salario mínimo general diario vigente de la zona geográfica y momento en que se cometa la infracción, lo cual equivale en la zona A que es la más cara, de $172.38 a $18,099.90, respectivamente.

Con la enmienda al ordenamiento laboral se pretenden incrementar las sanciones a un rango entre 50 y 5,000 veces el salario mínimo general vigente en el DF, esto es actualmente de $2,873.00 a $287,300.00.

Asimismo, la iniciativa de reforma laboral contempla que cuando con un acto u omisión se afecten a varios colaboradores, se pueda establecer una sanción pecuniaria por cada uno de los afectados, y si con un sólo acto u omisión se llegase a incurrir en diversas infracciones, de manera independiente se aplicarán las sanciones que correspondan a cada una de ellas.

Es importante destacar que las modificaciones a la LFT también prevén los criterios que deberá considerar la autoridad al momento de cuantificar las multas, a saber:

  • el carácter intencional o no de la acción u omisión constitutiva de la infracción
  • la gravedad de la infracción
  • los daños que se hubiesen producido o puedan producirse
  • la capacidad económica del infractor, y
  • la reincidencia. En este caso se duplica la multa impuesta por la infracción anterior

Sin duda, estas medidas no son las ideales, pero sí las necesarias para inhibir la cultura del incumplimiento y evasión en la que estamos inmersos, además de que con su aplicación se prevé una mejora en la protección de los derechos de los trabajadores.