12 millones insatisfechos con su trabajo

Durante la presentación de este documento el secretario general de la OCDE, señaló que la clave para el progreso económico y social del país es mejorar los resultados de los estudiantes
Los jóvenes que tienen empleo no se encuentran totalmente satisfechos
 Los jóvenes que tienen empleo no se encuentran totalmente satisfechos  (Foto: Redacción)

Según una nota recientemente publicada en el diario El Universal, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) afirmó en su estudio “Mejorar las escuelas. Estrategias para la acción en México” que el panorama laboral para los jóvenes en México es preocupante, porque 19.2 millones de personas, entre 15 y 29 años de edad, se quedaron en el rezago educativo y no continúan con sus estudios superiores.

Esta es la cifra más alta entre los países de la OCDE y las naciones asociadas, de acuerdo con el citado organismo.

De este grupo 6.7 millones corresponden a la llamada generación de los “ninis”, o sea, los jóvenes que ni estudian, ni trabajan y quienes muy probablemente en un porcentaje significativo llegan a prestar sus servicios en el sector informal.

Los 12.5 millones restantes de jóvenes sí cuentan con empleo, pero lamentablemente éste no les reporta una situación de bienestar personal y profesional.

Además del desaliento que genera entre la juventud la falta de oportunidades académicas y laborales, habría que considerar el riesgo potencial de que un buen porcentaje del sector conocido como “ninis” reconocen a la delincuencia organizada como una mejor opción para obtener una fuente de ingresos, aun cuando su procedencia no sea legal.

Lo anterior no obstante que el gobierno de México ha realizado inversiones que rondan el 5.7% de sus ingresos nacionales, lo cual representa avances importantes en la apertura de espacios para los jóvenes.

Finalmente, durante la presentación de este documento el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, señaló que la clave para el progreso económico y social del país es mejorar los resultados de los estudiantes, reducir las tasas de deserción y evitar desigualdades, porque el 60% de los jóvenes de entre 25 y 34 años aún no completa la educación media superior.