Derechos humanos y las empresas

Dentro de los derechos humanos laborales figuran: obtener un empleo estable y digno; un salario suficiente y condiciones de labores decentes
Los derechos laborales son los mismos para los nacionales como para los extranjeros
 Los derechos laborales son los mismos para los nacionales como para los extranjeros  (Foto: Redacción)

Los pasados 1o. y 2 de agosto la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), la Embajada de Suiza en México; Business Human Rights y la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos convocaron al público en general al Foro Derechos Humanos y Empresas.

A decir del Coordinador General de Vinculación Estratégica de la CDHDF, Leonardo Mier Bueno, el evento tuvo como propósito concientizar a las personas sobre la vulneración de los derechos de los individuos por la acción u omisión de las organizaciones en un mundo cada vez más globalizado.

El foro contó con tres mesas de trabajo en las que se abordaron los siguientes aspectos:

  • la responsabilidad de las empresas de respetar los derechos humanos y la ley. Dentro de los derechos humanos laborales reconocidos internacionalmente están: obtener un empleo estable y digno; un salario suficiente; condiciones de labores dignas (horario, descansos y ambiente digno); libertad de asociación sindical; negociación y contratación colectiva y huelga. Se definieron como principios rectores para proteger y respetar los derechos humanos en las empresas:
    • el deber del Estado de proteger los derechos humanos
    • la responsabilidad empresarial de respetarlos, y
    • la necesidad de mejorar el acceso de las víctimas a los mecanismos de reparación

Dentro de las conclusiones de esta mesa de trabajo se enfatizó que estos principios por sí solos no sirven para poner fin a los problemas que plantea la cuestión de las empresas y los derechos humanos, pero sí marcan el fin del comienzo: la creación de una plataforma conjunta de acción a nivel mundial, como base para seguir avanzando paso a paso, sin excluir ninguna otra posibilidad prometedora a largo plazo

  • el deber estatal de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos contra abusos de empresas nacionales y transnacionales. Se destacó que el marco conceptual propuesto en los principios rectores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en esta materia es la prevención y el favorecimiento de las soluciones no jurisdiccionales y/o amistosas, pero cuando esto no funciona, el rol del Estado, y por lo tanto de la justicia, es indelegable e inevitable.
    Paloma Muñoz del Instituto Danés de Derechos Humanos, destacó que el papel de las instituciones nacionales en relación con los derechos humanos y las empresas es brindar asesoría sobre la legislación y las políticas relevantes, así como participar en el diseño de estudios sobre la materia, y en la redacción e implementación de planes nacionales de acción, y
  • acciones de protección de los derechos en el ámbito empresarial y acceso de las víctimas a recursos efectivos, judiciales y no judiciales. Se resaltó la existencia de herramientas para la protección de las comunidades y los derechos humanos, además del Sistema Interamericano, como son las acciones judiciales, ambientales, soluciones políticas y negociadas, y otras vinculadas con quienes financian los proyectos empresariales.

Por su parte la representante para Latinoamérica y el Caribe del Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos, Amanda Romero afirmó que uno de los retos del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas Sobre Empresas y Derechos Humanos es la posibilidad de recibir quejas y emitir las recomendaciones generales pertinentes

Finalmente en las conclusiones logradas en el evento destacan:

  • en la actualidad existen más de 80,000 empresas calificadas como transnacionales, pero de acuerdo con la lista del Business and Human Rights Resource Center’s solo 271 tienen políticas de derechos humanos
  • al igual que ocurre en el mundo, México debe evolucionar prontamente para que se adapte al cumplimiento de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho penal internacional
  • sobresalen tres obligaciones, en este terreno:
    • el deber del Estado de proteger los derechos humanos
    • la responsabilidad de las empresas de respetar los derechos humanos, y
    • la necesidad de mejorar el acceso de las víctimas a los mecanismos de reparación
  • no existe duda de que México tiene obligaciones que rebasan sus fronteras, pues forma parte de diversos instrumentos de derechos humanos y está comprometido a respetarlos y protegerlos, y
  • de acuerdo a los Principios Rectores de la ONU en materia de los derechos humanos laborales, las empresas tienen responsabilidades concentradas en el respeto a estas prerrogativas en el ámbito de sus actividades, y deben disponer de esquemas adecuados, así como tomar acciones para remediar cualquier violación de esos derechos en los que estén involucradas