Outsourcing integral: mitos y realidades

La tercerización integral ayuda a mejorar el flujo de fondos, acelerar el crecimiento y reducir los costos de las empresas
Más de 800,000 personas, en su mayoría mujeres, encontraron trabajo
 Más de 800,000 personas, en su mayoría mujeres, encontraron trabajo  (Foto: Redacción)

Recientemente la empresa global de consultoría, tecnología y outsourcing Accenture llevó a cabo un estudio cuyo propósito fue revelar los mitos y las realidades más comunes del outsourcing integral.

No debe olvidarse que la tercerización integral es un enfoque innovador, que consolida funciones empresariales múltiples con un único proveedor de servicios.

De acuerdo con Accenture, con el outsourcing integral la mayoría de las corporaciones pretenden mostrar resultados medibles de negocios, reducir costos y transformar los procesos internos y sistemas rápidamente. En ese sentido, se identificaron cinco preocupaciones comunes acerca de este tipo de outsourcing:

  • tener un solo proveedor le da al cliente mayor control. Esta es una realidad, pues contar con múltiples proveedores puede proporcionar a los clientes un mayor poder y control sobre cada uno de ellos en lo individual, aunque incrementar el control, aumenta los precios en términos de costos de gestión, tiempo, esfuerzo y medición. En entornos multi-proveedores la capacidad administrativa necesaria para gestionar el outsourcing representa un costo “oculto” que asciende entre el 4% y 10% o más del valor total del contrato. Además, la integración de servicios desde el punto de vista de un proveedor, hace que el cliente sea más relevante para él, generando un mayor compromiso y capacidad de respuesta
  • utilizar un solo proveedor representa un riesgo mayor. Definitivamente esto es un mito, porque aunque se percibe un mayor riesgo trabajar con uno o dos, mucho depende de las capacidades, escala y fortaleza financiera de éstos. También con una estrategia de múltiples proveedores surgen riesgos, problemas de seguridad y posibles costos ocultos con el monitoreo continuo, la renovación de los contratos en tiempos diferentes y el reemplazo por proveedores de escala inferior
  • implementar  progresivamente el outsourcing es la mejor opción. Esto es un mito porque si bien la mayoría de las organizaciones toman el proceso de manera paulatina, se ha encontrado que algunas han obtenido ganancias al realizar un solo trato de integración principal, usando la decisión para motivar un cambio organizacional
  • poner en orden en los procesos y luego ir al outsourcing integral. Otro mito reside en pensar que algunas compañías toman esta línea con el fin de seguir una ruta de servicios compartidos antes de adaptar un esquema integral. Sin embargo, el enfoque es táctico, y aunque disminuye una parte del riesgo de tercerizar los procesos e infraestructura, puede tener como resultado la asignación incorrecta del capital organizacional, y
  • optimizar costos y ganancias operativas a través de un solo proveedor. Esto es una realidad, porque la investigación muestra que las organizaciones ahorran del 35% al 40% de los costos asignando trabajo adicional a un proveedor existente en lugar de introducir uno nuevo a la mezcla. Tener otros proveedores de servicios puede ser un punto de transición, pero es poco probable que logre un ahorro significativo, estandarización de procesos o innovación que proporciona un servicio de outsourcing integral.

De acuerdo con Hugo Gómez, director de la práctica de outsourcing en Accenture México, la tercerización integral ha comprobado que proporciona beneficios que pueden ayudar a las empresas a hacer cambios fundamentales a sus negocios para mejorar el flujo de fondos, acelerar el crecimiento y reducir los costos. Sin embargo, cada empresa tiene una cultura organizacional y una posición de mercado únicas, razón por la cual debe analizar cuidadosamente qué tipos de outsourcing son los más adecuados a sus capacidades gerenciales y estrategias de negocios.