Recomendaciones OIT para prevenir estrés laboral

Se trata de una reacción natural del organismo con la que se manifiestan distintos mecanismos de defensa
 El estrés nos hace menos productivos  (Foto: Redacción)

En un mundo en donde la obtención de resultados está por encima del bienestar del personal el estrés aqueja a buena parte de la población en edad productiva.

Según especialistas médicos el estrés es una reacción natural del organismo, mediante la cual se manifiestan distintos mecanismos de defensa que permiten a las personas afrontar situaciones demandantes o amenazantes para su integridad física o emocional.

Lamentablemente al ser aparentemente “normal” tanto las compañías como los individuos no se dan cuenta que lo padecen y no le dan la importancia que demanda, aun cuando es el causante de enfermedades cardiovasculares, gastrointestinales y psicológicas.

La falta de control sobre las tareas encomendadas, un ambiente laboral adverso, una desmedida sobrecarga de trabajo, y una alta responsabilidad por nivel de puesto son algunas de las principales causas del estrés.

Por ello es necesario que los empresarios reconozcan al estrés como un problema de salud laboral que tarde o temprano afectará su productividad y estabilidad.

De acuerdo con el manual “La prevención del estrés en el trabajo” elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para que en una empresa se eviten presiones excesivas es menester entender que el estrés se relaciona directamente con las condiciones laborales y la forma en que están organizadas las tareas, por ende deben existir estrategias claras para garantizar el trabajo decente.

Para tal efecto la OIT recomienda a los centros de trabajo atender los siguientes lineamientos:

  • determinar una política clara en colaboración con los trabajadores en materia de trabajo decente, la cual debe prever el compromiso de la dirección para la seguridad, la salud y el bienestar de los trabajadores, al igual que integrar acciones de prevención del estrés basadas en un enfoque participativo que involucre a gerentes, supervisores y operativos
  • designar a personas responsables de facilitar y apoyar el enfoque participativo adoptado, a efectos de que se apliquen cabalmente las medidas definidas en las políticas citadas
  • fijar metas concretas para cada año o cualquier otro periodo, con el propósito de mejorar la prevención del estrés. Es necesario planificar e implementar acciones de arreglo a corto plazo mediante acciones participativas
  • incluir en estas estrategias la evaluación y el análisis de las medidas y las actividades de seguimiento
  • recopilar ejemplos de buenas prácticas en materia de prevención del estrés en centro de trabajo u otros lugares similares
  • difundir ejemplos de medidas efectivas que conduzcan a reducir el estrés y progreso de la cultura organizacional
  • comunicar mediante reuniones, avisos, boletines informativos o correos electrónicos a todo el personal las tareas ejecutadas en materia de prevención del estrés, y
  • discutir la eficacia de las medidas anti-estrés y formas de mejorar las acciones, en las reuniones de consulta entre la dirección y los trabajadores

Si bien estas recomendaciones son de carácter general, adoptarlas puede ser de gran ayuda para las corporaciones, mientras incorporan acciones particulares de acuerdo con su cultura organizacional, a efectos de contar con una política que sea un verdadero traje a la medida.