Clima adverso favorece la productividad laboral

Especialista aseguró que los trabajadores tienden a concentrarse aún más en sus actividades
La motivación personal se refleja en la productividad
 La motivación personal se refleja en la productividad  (Foto: Redacción)

Bradley Staats —profesor visitante de Gestión de las Operaciones e Información de Wharton, escuela de negocios de la Universidad de Pensilvania— asegura que las condiciones meteorológicas adversas derivadas de fuertes lluvias, intenso frío o nevadas pueden aumentar la productividad de los subordinados.

Esto se debe a que a consecuencia de las condiciones climáticas, y por ende a la falta de distracciones externas, los trabajadores tienden a concentrarse aún más en sus actividades, lo que genera mayores estándares de productividad.

Staats señala en su estudio, “Productores de lluvia: por qué el mal tiempo tiene como resultado una buena productividad”, publicado en el 2014 en el Journal of Applied Psychology: “cuando estamos en la oficina y miramos al exterior un día en que la temperatura ronda los 26ºC, es muy probable que se nos pase por la cabeza la idea de pasar tiempo ahí fuera”; sin embargo, “en un día muy lluvioso, o durante una nevada, es muy probable que pensemos lo siguiente: ‘¡Vamos a ver! ¿No será mejor que me concentre en el trabajo que tengo que hacer?”

La idea que llevó a Staats a realizar su análisis fue que generalmente se vincula al mal tiempo con una baja en la productividad, aseveración con la que él no estaba convencido.

Las líneas de acción de Staats y su equipo en torno a este estudio fueron:la realizada sobre los datos de productividad arrojados durante varios años en un banco japonés. Ahí recabaron evidencia de que en los días que fueron lluviosos se reportaba un índice de productividad elevado. La segunda se aplicó a estudiantes de la Universidad de Harvard, a quienes se les expuso a condiciones de sol y lluvia para realizar sus actividades y la tercera línea fue con individuos localizados en diferentes partes de los Estados Unidos de América. En todos los casos el resultado fue el mismo: un significativo incremento de la productividad en las tareas efectuadas por los sujetos sometidos a la investigación.

Para los estudiosos estos resultados son reveladoras ventajas para las organizaciones, pues éstas podrían decidir qué tipo de trabajo realizar de acuerdo con el clima de la región en la cual están ubicadas. Por ejemplo un ejecutivo podría decidir llevar a cabo una serie de actividades tediosas o que requiriesen un mayor nivel de concentración en un día de lluvia o nevado.

No obstante, el “efecto distracción” no siempre trae consigo números positivos, al depender de la actividad efectuada en cada puesto de trabajo, en virtud de que para las áreas de distribución una inclemente nevada o torrencial lluvia sería una catástrofe para su productividad por los bloqueos a las vías de comunicación, pero los puestos de oficinas sí se beneficiarían, pues no existirían muchos elementos de distracción para el personal.