Evita estrés ajustando las cargas de trabajo

Según la OIT para evitar esa situación es necesario que las organizaciones lleven a cabo reajustes en sus actividades laborales
 Establecer prioridades para evitar el estrés  (Foto: Redacción)

Indudablemente uno de los grandes padecimientos de finales del siglo XX y principios del XXI es el estrés laboral sufrido por los trabajadores.

Si bien es cierto que algunos especialistas médicos señalan que existen conductas potencializadoras de este padecimiento (malos hábitos) tales como fumar o beber compulsivamente o no descansar de manera adecuada, también lo es que generalmente las condiciones que se mantienen en el centro de trabajo son las causantes.

Esto es así porque lamentablemente la globalización de los mercados requiere que los procesos de trabajo se realicen con más efectividad y eficiencia, pero con menos personal, lo que impacta directa y severamente en la vida y conducta de los subordinados.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el manual “La prevención del estrés en el trabajo” recomienda que para evitar el estrés laboral es necesario que las organizaciones lleven a cabo reajustes en las cargas totales de trabajo, considerando en todo momento el número y la capacidad de los subordinados.

Algunos aspectos que justifican estos reacomodos son que:

  • una carga de trabajo justa para cada trabajador favorece a su rendimiento laboral. Los buenos gerentes conocen el tipo y la demanda del trabajo ideal de su personal. Para ello consideran que el exceso de asignaciones no es solo una cuestión de cantidad o demanda física, sino un aspecto cualitativo que exige concentración, vigilancia, superposición de tareas e interacción en las relaciones humanas
  • los trabajadores sobrecargados experimentan fatiga, pérdida de concentración y sensación de agobio, y
  • un ajuste realista de la carga de trabajo mantiene un desempeño aceptable y conduce a la satisfacción del cliente ya que éste último recibe los beneficios de un producto o servicio bien realizado

Para llevar a cabo reajustes equitativos en las tareas de los subordinados la OIT sugiere:

  • evaluar la carga de trabajo individual y del equipo a través de la observación y la discusión con los propios colaboradores, a efectos de comprobar si el cambio es necesario y factible
  • acomodar, de ser procedente, la cantidad de trabajo para evitar las sobrecargas. Para ello debe considerarse que las labores deben efectuarse sin dificultad; con los estándares de calidad establecidos en la empresa y dentro de la fecha límite; y al mismo tiempo tomar en cuenta las características físicas, la experiencia y las habilidades de cada trabajador
  • realizar contrataciones adicionales cuando los procesos de trabajo así lo exijan y en los puestos en donde sea forzoso
  • reducir las tareas innecesarias o superfluas en relación con los controles de las operaciones, la redacción de informes, el llenado de formularios o registros de labores, porque estas actividades tienen un impacto significativo en la capacidad de concentración
  • disminuir las interrupciones innecesarias porque rompen la concentración de los trabajadores e interfieren con la producción o el alcance de objetivos, y
  • cambiar los esquemas de trabajo de tal forma que se facilite el cumplimiento de la cuota productiva; por ejemplo la revisión de la distribución de tareas o la utilización de enfoques y tecnologías innovadoras

Por lo expuesto se infiere que una buena distribución de las cargas de trabajo no solo está relacionada con la cantidad de trabajo asignado a los subordinados, sino también a sus capacidades, experiencia y aptitudes físicas.

De ahí que los directivos conozcan y atiendan las recomendaciones de la OIT, ya que éstas puede ser de gran ayuda para su organización, porque de una óptima asignación de tareas depende lograr los estándares de productividad requeridos.