Contratación y empleo tradicional en decadencia

La OIT precisó que los contratos de corta duración y los horarios laborales irregulares se están generalizando
Cerca de 740,000 personas se desempeñan en un puesto administrativo
 Cerca de 740,000 personas se desempeñan en un puesto administrativo  (Foto: Redacción)

El modelo estándar de empleo es cada vez menos predominante en las economías avanzadas, en comparación con las emergentes y en desarrollo, si bien se observa un cierto fortalecimiento de los contratos y las relaciones laborales, el empleo informal sigue siendo una práctica corriente en muchos países, precisó la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

De acuerdo con el estudio “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo, el empleo en plena mutación”, la utilización de contratos de muy corta duración y de horarios de trabajo irregulares se está generalizando en los tramos inferiores de las cadenas de suministro mundiales.

Tan solo, en la actualidad el empleo asalariado solo representa alrededor de la mitad del trabajo mundial, proporción que incluso se reduce a cerca del 20% de la fuerza de trabajo en regiones como África y Asia.

Asimismo, recalcó que en varias economías avanzadas se registró una tendencia hacia la disminución de la proporción del empleo asalariado. “En cambio, están creciendo el trabajo por cuenta propia y otras formas de empleo que quedan fuera del ámbito de los acuerdos suscritos tradicionalmente entre los empleadores y los trabajadores”.

En ese sentido, el organismo señaló que menos del 45% de los trabajadores asalariados tienen un empleo de tiempo completo o permanente, sin embargo esa tendencia va a la baja.

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 “En todo el mundo, cerca de 6 de cada 10 trabajadores asalariados están ocupados en formas de empleo a tiempo parcial o temporal. Las mujeres constituyen una parte desproporcionadamente alta de las personas ocupadas en modalidades de empleo asalariado temporal o a tiempo parcial”, precisó el estudio de la OIT.

Por otra parte, las nuevas tecnologías y los cambios en la forma en que las empresas organizan la producción son factores determinantes de la evolución de la relación de empleo y de la extensión de las nuevas formas de trabajo.

De ahí que la consecución del modelo de empleo estándar para la mayoría de los trabajadores sea cada vez más difícil.