5 preguntas para hacer al final de una entrevista

Hacer preguntas erróneas o ninguna, puede costarte tu oportunidad de empleo
 (Foto: Getty Images)  (Foto: Redacción)

Luego de una charla constante entre el reclutador y el candidato a un puesto, siempre hay un apartado final en el que el entrevistador dice "¿tienes alguna pregunta?". La respuesta a este cuestionamiento siempre debe ser "sí", pero claro que las preguntas pueden no siempre pueden ser las mejores, por lo que te decimos qué sí y qué no preguntar en este momento.

Es importante aclarar cualquier duda que tengas sobre el puesto, la entrevista, el proceso y la compañía, así que no te quedes callado en ese momento pues uno de los errores más perjudiciales en las entrevistas es "no hacer buenas preguntas", un factor que afecta por lo menos al 32% de este proceso, de acuerdo con la bolsa de trabajo más grande de Estados Unidos, Carreer Builder. Pero, ¿cuáles son las buenas preguntas?

1.- Preguntas informativas Si hay un momento para despejar todas las dudas sobre el puesto y la compañía a la que aspiras, este es cuándo. Sé directo, pero no demasiado insistente en saber información como prestaciones o sueldos.

Por lo menos también lo recomienda así la Gerente de Recursos Humanos de la bolsa en línea Bumeran, Elisa Rodríguez.

“Así se detecta si le interesa el puesto. Al primer contacto, no está mal visto hacer preguntas básicas como ¿cuál es el nombre del puesto? ¿qué actividades a grandes rasgos busca la empresa? ¿qué tipo de reporte tendrías en el puesto?”

2.- Preguntas sobre el proceso de reclutamiento. Esto es importante para ambas partes, si el entrevistador no dejó en claro cómo son los filtros o cuánto tiempo durará el proceso, aclara esta información. Pregunta ¿cuánto tiempo durará? ¿Hay fecha aproximada para cubrir la vacante? ¿Cuáles son las etapas?

“Hay candidatos que al final no les interesa estar en procesos tan largos o están también participando en otras compañías y eso también lo recomiendo: decir que alineado al proceso se realiza otro  Es una pregunta muy asertiva  ya que si es un candidato que cumple perfecto el perfil, en ocasiones se acelera el proceso, pero también ocurre que cuando se vuelve a contactar, ya está contratado", explica Elisa.

3.- Preguntar el crecimiento de la posición: qué hay en el organigrama, si existe un crecimiento a nivel regional, si tiene algún tipo de expansión, con líneas de negocios,  ya que el crecimiento no siempre es verticalmente.  

4.- No hacer preguntas personales al entrevistador: esa persona es la encargada de conocerte a ti, no viceversa y, es muy probable que no sea tu jefe directo o que incluso ni siquiera trabaje en la compañía, así que omite esta información que poco te hará falta saber.

5.- ¿Cómo te fue? Hacer esta pregunta anteriormente no era tan bien visto, pero ahora los reclutadores ofrecen este tipo de retroalimentación sana al finalizar la entrevista. No se trata de mostrarte inseguro y rectificar tus fallas, sino de saber con claridad cuáles son tus áreas de oportunidad y si realmente llenas el perfil al puesto solicitado.

“En vez de preguntar ‘¿qué me faltó?’, solicitar la oportunidad de tener retroalimentación. ¿Cómo ves mi perfil? ¿Qué áreas de oportunidad tengo? Enfocados en general, no nada más a las áreas de mejora.   ¿Qué fortalezas viste en mí para seguir participando en el proceso?”, sugirió la Directora de Recursos Humanos de Bumeran.