Negociación colectiva frente a la crisis

Análisis sobre el aspecto colectivo de las relaciones laborales en el 2009 y sus negociaciones
Lic. Luis Manuel Guaida Escontría -

Colaboración del Licenciado Luis Manuel Guaida Escontría, Especialista en Derecho laboral, Socio Director de la firma Guaida y Asociados, SC y Presidente del Comité de Capital Humano y Asuntos Laborales de la American Chamber of Commerce of Mexico.

Pareciera que sólo la recesión puede modificar la ancestral y rígida postura de los sindicatos frente las negociaciones con los patrones, pues es cuando se presentan conflictos de carácter económicos cuando se observa una mayor flexibilidad de su parte, en aras de conservar las fuentes de empleo de sus agremiados.

Sin embargo, en algunas agrupaciones de trabajadores aún persiste la idea del ?todo o nada?, lo cual no sólo complica la permanencia de los puestos de labores, sino la subsistencia de la propia compañía.

Estas organizaciones de trabajadores buscan a toda costa que sus ?conquistas laborales? sean intocables bajo cualquier circunstancia, no obstante ser sabedores que éstas constituyen una de las erogaciones más importantes de las empresas. Cabe señalar que si bien algunas de sus pretensiones son totalmente válidas, otras, en algunos casos, resultan exageradas e insultantes.

Por ello es importante conocer los llamados rituales o estrategias que se deben observar al momento de sentarse a la mesa a concertar con el sindicato, ya que de ello depende salir bien librado en el ahora más complicado panorama de la negociación colectiva y para tal efecto el licenciado Luis Manuel Guaida Escontría, experimentado litigante y especialista en el ámbito laboral, responde amablemente al siguiente cuestionamiento ¿actualmente qué aspecto de la negociación colectiva deben cuidar o renegociar las organizaciones?

La negociación colectiva ha estado relacionada y afectada siempre con diversos factores internos y externos de la empresa.

Entre los internos que puedo citar se encuentran:

  • el tipo de relación que existe entre empleador y sindicato
  • la madurez y profesionalismo del dirigente sindical
  • el grado de representatividad y apoyo que tiene este frente a los trabajadores, y
  • la experiencia y habilidades del representante de la compañía, entre otros

Como factores externos tendremos siempre y en primer lugar:

  • la situación financiera de la organización
  • su viabilidad como negocio, y
  • el entorno económico, ahora muy claramente, tanto a nivel nacional como internacional

El futuro inmediato para la empresa no es muy optimista: caída en las ventas, aumento en los costos y falta de liquidez son los factores negativas que le aquejan. En situaciones económicas adversas, las corporaciones deben de ser especialmente cuidadosas y hábiles para lograr con su sindicato una negociación adecuada a las circunstancias, sus posibilidades y, sobre todo, proteger la viabilidad de la operación, así como del negocio.

Algunas ideas o áreas en las cuales deberíamos poner especial atención y énfasis ante estas desfavorables circunstancias en la economía que enfrentaremos por lo menos durante el próximo semestre, son las siguientes:

  • buscar y lograr cambios en la administración del capital humano y en la organización del trabajo que aporten una mayor productividad y con ello, una mejor competitividad a la organización. Esta es una de las aportaciones más importantes, y más visibles, del área de recursos humanos.

Para ello, es conveniente presentar, negociar y obtener tales cambios en y a través de la negociación colectiva, con el objetivo claro y medible de financiar los incrementos en los beneficios económicos de los trabajadores. Llevar a la mesa de negociación nuestro propio pliego de peticiones no es algo nuevo, y en este momento es imprescindible. ¿Qué modificar en nuestra organización del trabajo, qué quitar o qué agregar a nuestro contrato colectivo? Preguntas cuya respuesta debemos llevar a la negociación

  • tener presente también que el momento en que los sindicatos cuentan con más fuerza es cuando la empresa y la economía se encuentran en pleno crecimiento, cuando la producción y las ventas están en un nivel alto y con ello, la compañía es más vulnerable a presiones y amenazas

Por el contrario, en etapas en que la economía atraviesa por dificultades graves y además evidentes, es cuando la organización tiene un mayor poder negociador frente a sus colaboradores y sindicatos, pues en tales momentos, el objetivo fundamental es preservar el empleo y la misma fuente de trabajo. Es entonces cuando ambas partes están dispuestas a otorgar concesiones y cambios. En la negociación colectiva, sin duda que crisis significa oportunidad, y

  • cuidar y estar atentos, dentro del contexto de los cambios y medidas que necesariamente se deben tomar y aplicar, a aquellos compromisos u obligaciones que conlleven derechos y costos a largo plazo o de manera continua. Debemos planear a corto plazo y aceptar sólo aquellas obligaciones que por su propia naturaleza tendrán una vida corta o que podrían ser renegociadas. En suma, es necesario evitar, por el momento, aquellas así llamadas ?conquistas sindicales?.

En la medida que los responsables del área de recursos humanos y quienes les asesoramos y acompañamos en estos procesos de manejo de crisis, tengamos una visión muy clara, recursos profesionales y habilidades necesarias para enfrentar una negociación colectiva adecuada, lograremos para la organización los objetivos y los resultados que estas circunstancias requieren. Es nuestra responsabilidad y es nuestra oportunidad.