Motivación individual y grupal

Motivación individual y grupal

.
 .  (Foto: IDC online)

Ante la importancia que tiene la motivación para propiciar la dinámica interna y externa de las personas de manera asilada o en grupo con el objeto de eliminar anquilosamientos, retrocesos y generar la mejora continua, Ancelmo García Pineda, asesor externo de la Organización Internacional del Trabajo, y de esta publicación, analiza este tema y sus ventajas de aplicación en los centros de trabajo.


Introducción

La competitividad de una empresa sólo es posible cuando se comprende y estimula la motivación humana; la motivación de los trabajadores. Aunque durante los últimos años se ha insistido en la inversión y desarrollo de capital humano e intelectual, en esta ocasión queremos abordar el tema de la motivación y su importancia para que se alcance un desarrollo integral de productividad y calidad de vida.

Debido a que en el trabajo toda persona se guía por su creencia, por su deseo, por lo que tiene y se carece: es por ello que muchas ciencias han puesto atención en la manera de actuar sobre todos estos espacios subjetivos y objetivos de la persona, de ahí la importancia de la motivación que de manera específica trata de identificar cómo detonar la dinámica interna y externa del individuo de manera aislada o en grupo para eliminar anquilosamientos, retrocesos y generar la mejora continua. Sin embargo, ante los enunciados anteriores debemos subrayar dos preguntas: ¿a qué se debe que los trabajadores en lo individual o como colectivo de un área o departamento no colaboren lo suficiente o ¿no lleguen a comprometerse con los resultados y metas que la empresa espera de ellos

En el origen de todas y cada una de las acciones de motivación subyacen afirmaciones como la de que todo humano comete errores; que estos pueden ser por falta de atención, y con un buen plan de gestión integral se puede subsanar por medio de técnicas y acciones de motivación.

Importancia de la motivación

Es preciso aclarar lo que entendemos por motivación, pues a pesar de ser un concepto utilizado ampliamente en la jerga empresarial, debemos acotar su alcance, definición y amplitud del significado; así entendemos por motivación, entre otras, las siguientes acepciones:

"es todo aquello que implique acción o impulso para que alguien se mueva o ese alguien haga un movimiento impulsado de manera consciente y orientada para lograr u obtener algo";

"es la energía aplicada para la obtención de una o varias metas o actitudes";

"significa la creación de una fuerza o impulso que induzca a alguien a una actividad deseada";

"es aquello que mueve y tiene eficacia o virtud para mover algo o alguien", y

"en la empresa consiste en todo acto que impulse a alguien para que ejerza determinada conducta o comportamiento por su propia voluntad con resultados predefinidos".

La motivación requiere cuando menos de comprender que si bien se puede dinamizar y potenciar el comportamiento humano, éste se entiende en sus específicas características, tales como:

  • el comportamiento humano tiene causas; tanto su herencia, formación, así como el medio, influyen en su comportamiento, es decir, el comportamiento es causado por estímulos internos y externos; contemporáneos y/o pasados.
  • el comportamiento humano está orientado hacia objetivos personales; por lo cual siempre encontraremos un deseo, necesidad, tendencia o alguna expresión que explique el comportamiento de un individuo.
  • el comportamiento humano puede ser motivado; debido a que el comportamiento humano no es casual ni aleatorio se puede orientar o dirigir de manera específica hacia algún fin u objetivo.
  • el comportamiento humano puede tener más de una motivación; aunque se conocen y aplican múltiples técnicas y acciones, éstas se deben combinar de acuerdo con las particularidades y entornos que cada individuo y empresa presenten, sumando siempre más de una acción de motivación.

Una necesidad ya satisfecha no es motivadora de comportamiento ya que no genera tensión, o desequilibrio; una persona a la que no se genera o motiva; no se moverá del lugar en que está, ni pensará en actuar de manera distinta a como lo viene haciendo comúnmente.

Ventajas y detonantes de la motivación

La motivación genera o fortalece voluntades, refuerza convicciones, fortalece los conocimientos, renueva las expectativas; se constituye en la energía necesaria para animar y reanimar el espíritu y el cuerpo de una persona, sabiendo inyectar en el espacio adecuado la motivación oportuna, en la dosis necesaria y en el momento propicio. De esa manera se mantienen activos los elementos que dan unidad y homogeneidad a una empresa a partir de tener características en común, de reproducir la voluntad de querer ser parte del grupo y de satisfacer algunas de las necesidades que en lo individual nunca se podrían lograr.

Es importante que en toda empresa y en todas sus áreas, jerarquías y puestos de trabajo, se diseñen los puntos mínimos de un programa de motivación. En él se deben destacar los puntos que nos permitan generar acciones vinculadas con:

  • dinero,
  • sentido de pertenencia,
  • respeto,
  • necesidad de amor o efecto,
  • aprendizaje y perfeccionamiento de la perfección,
  • satisfacción de necesidades físicas,
  • sentido de realización social,
  • objetivos y metas personales,
  • comodidad,
  • seguridad, o
  • temor a perder alguno de los satisfactores ya alcanzados.

En la pregunta de si se debe premiar a los individuos que hacen bien sus deberes y se debe castigar a aquellos que lo hacen mal, se encierra mucho de la esencia que la motivación ha intentado tener siempre.

Los tres detonantes de la motivación, más allá de discusiones teóricas o de confrontación de modelos, tienen que ver con las fuerzas básicas subyacentes en el comportamiento de cada persona, y son:

  • expectativas: los objetivos individuales son variados y van desde la obtención de dinero, seguridad, aceptación social, reconocimiento, o una multiplicidad de objetivos que la persona en lo individual intenta satisfacer;
  • recompensas: ello consiste en la relación percibida entre productividad y consecución de objetivos empresariales. La percepción de recompensas tiene que ver con las condiciones particulares del individuo; de sus condiciones de formación profesional, de estatus laboral, y del entorno; las recompensas suelen ser percibidas de manera desigual por diferentes individuos: algunos esperan dinero, otros estatus, otros jerarquía, otros seguridad, etc.
  • relación entre expectativa y recompensa: esto es la capacidad percibida de poder influir en la productividad para satisfacer expectativas frente a las recompensas; y aquí es importante si se premia o estimula el esfuerzo o el resultado final, (en ocasiones el resultado no expresa el esfuerzo aplicado), aunque el individuo no pueda influir en todo el resultado de la empresa.
Motivación individual en la empresa

En el individuo la motivación es útil, al permitirle enriquecer sus aportaciones y la posibilidad de influir positivamente en sus acciones, voluntades y comportamientos para que esa aportación a la empresa sea más acorde con lo que la organización espera; también de manera particular influyen aspectos como la descripción adecuada de responsabilidades que deberá cumplir, la remuneración que percibirá, y la calificación que debe desplegar en el desarrollo cotidiano de sus actividades.

Para la motivación individual resulta esencial conservar una evaluación de desempeño de carácter dinámico, para que se mantenga de manera constante y evolutiva no sólo la evaluación, sino los requerimientos sociales, técnicos y actitudinales de los trabajadores. Resulta conveniente realizar una encuesta de satisfacción, así como un inventario de los factores de motivación y un recuento de los que desmotivan, como puede ser: un escalafón estático, condiciones insalubres, pocos desafíos en el trabajo, injusticias desde las jerarquías, entre otras variables. De lo anterior, pueden derivar frustraciones o satisfacciones, y este individuo puede percibir mayor o menor desequilibrio con el entorno y las personas con las que trabaja, de tal forma que se pueden desprender nuevos retos y estímulos o inercias paralizantes que impidan a ese individuo mirar hacia delante. Así es como se puede llegar a desmotivar a alguien en lo personal.

Una fórmula recomendable es que todo mecanismo de motivación se forme con un componente derivado de la evaluación individual y un componente de la evaluación por grupo. Por ejemplo, se puede diseñar una acción motivante o una recompensa monetaria en la cual la evaluación individual represente el 30% de la recompensa y los objetivos en grupo, representen el 60% restante. La fórmula particular de cada empresa dependerá de sus características específicas del proceso, de las tareas, de los puestos de trabajo, entre otros aspectos.

La motivación grupal

En el grupo, a diferencia de la observación de un sólo individuo, es prioritario la constitución y sostenimiento de la identidad de equipo, para que un número determinado de personas colaboren de manera coordinada, agrupada y alineada a las metas de la empresa. En la motivación grupal es más compleja e importante la influencia del clima organizacional; los aspectos característicos de la empresa pueden generar diferentes tipos de motivación en los grupos de trabajo; el clima puede ser favorable y positivo o negativo y frustrante; el clima nunca es neutro en los grupos de trabajo.

La motivación en grupo siempre debe ser posterior o simultáneo al de la motivación individual, pero nunca antes ni como sustituto, sólo como complemento. Aparte de los elementos mencionados en la motivación individual, para lograr motivar a un grupo, desde la dirección de la empresa se debe trabajar en:

  • dar libertad y autoridad en las decisiones;
  • satisfacer en lo básico las necesidades individuales;
  • generar el suficiente sentido de compromiso con la empresa;
  • contar con la suficiente capacitación y expectativa de participación;
  • contar con el proceso de construcción de acuerdos, sólo de esa manera existe un grupo, y
  • generar y consolidar la identidad de colectivo.
Conclusión

Como hemos observado la motivación puede llegar a ser un proceso de interacción humana objetivo y subjetivo que llega a orientar comportamientos diferenciados en personas y grupos distintos o parecidos, para lograr objetivos que en un momento pueden llegar a ser comunes. Lo que un trabajador puede llegar a percibir esta determinado por sus valores, así como por el desarrollo de su carrera, y aspiraciones, y por supuesto en menor medida, en las dimensiones de la empresa en la cual trabaja, lo cual nos deja ver que la motivación es una herramienta humana que se puede aplicar sin ser privativa de la gran empresa.