Responsabilidad social de la empresa

Responsabilidad social de la empresa
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 .  (Foto: IDC online)

  INTRODUCCIÓN En la situación actual de competencia a la que se ven sometidos los productores de bienes y servicios, nos encontramos en una vertiginosa etapa en la cual parece que el único fin es triunfar y ser rentables sin importar algunas repercusiones del entorno.

Las metas de productividad en ocasiones impiden observar las repercusiones negativas que nuestras empresas pudieran estar causando tanto en el espacio material como en el aspecto de lo intangible, ya sea dentro o fuera de la empresa.

Si bien la economía de libre mercado exige e impone la competencia, también es cierto que se deben seguir las mínimas y mejores reglas y normas de convivencia productiva, tanto con la naturaleza como con nuestros semejantes; sólo con esta visión podremos hacer perdurar el mercado mismo.Y es precisamente la búsqueda de mejores reglas y normas lo que ha llevado a considerar la responsabilidad social como un factor de relevancia en la práctica productiva y competitiva de las empresas.

El concepto de responsabilidad social no es un concepto nuevo, surge con la empresa misma y con la economía de mercado; sin embargo, en la medida en que la sociedad se hace más compleja, el concepto de responsabilidad y de lo social evolucionan y en conjunto se hacen más importantes como factor productivo y competitivo.

EL ROL SOCIAL Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL Es indiscutible que a pesar de la finalidad económica, las empresas tienen también un componente de naturaleza social. Cuando tratamos el tema de responsabilidad social una pregunta subyace en toda reflexión: ¿El empresario es responsable solamente de sus acciones o también de todo lo que ocurre en su empresa

Al intentar una o varias respuestas, éstas se componen de una diferenciación y complemento en las definiciones de rol social y responsabilidad social.

Podemos anotar que el rol social está definido por el conjunto de obligaciones derivadas de sus tareas, objetivos y funciones en la sociedad. Éste consiste en las obligaciones que implica asumir una determinada función a través de una empresa generadora de bienes y servicios; así, el rol tiene un carácter activo, decisivo, determinante. Proviene de la división social del trabajo. Es una responsabilidad social, pero no es la única; ésta va mucho más allá del cumplimiento de un simple rol social. Por ejemplo, podemos hablar de una empresa que cumple con ganancias y productos, pero contamina y paga magros salarios; es decir, cumple su rol social pero incumple con la responsabilidad social.

Si la función de la empresa es económica, su rol deberá ser un conjunto de obligaciones económicas. El establecer con claridad el rol de una empresa, es importante, porque así queda claro también el del estado, y el de otros actores sociales y económicos, como el de los trabajadores, sindicatos, y otras instituciones públicas. Por ello, la responsabilidad social puede ser de carácter externo e interno en las empresas.

LOS ALCANCES DEL CONCEPTO DE RESPONSABILIDAD SOCIAL Si los esfuerzos de la empresa se orientan solamente a producir resultados sustentados en las teorías de producir y vender más al mínimo costo, sin importar el impacto social, será a lo largo del tiempo el peor negocio del sector productivo en busca de ser rentable y en crecimiento.

Una estrategia sin responsabilidad social hoy, puede ser, como lo han demostrado algunos casos, el motivo del fracaso del mañana.

En la globalización altamente dinámica de hoy, la empresa sigue buscando ser más productiva y competitiva, estas son las razones por las cuales la toma de decisiones no puede ser sólo a corto plazo, aunque el mercado exija soluciones inmediatas y contundentes, de ninguna manera se puede dejar de lado el respeto a las leyes, los principios éticos y la moral de nuestra empresa dentro y fuera de ella.

Ahí podemos construir o aplicar un concepto de responsabilidad de acuerdo con nuestra mejor jerarquía de prioridades, combinando quizás alguna de las siguientes acepciones construidas a lo largo de muchos años, llegando incluso el día de hoy a hablarse de inversión socialmente responsable , así como de productos con responsabilidad social.

Algunas acepciones de este concepto se anotan a continuación:

  • ?La responsabilidad social consiste en usar sus fuerzas y recursos para maximizar sus utilidades en un juego competitivo franco, sin engaños ni fraude, con respeto a las reglas establecidas?;
  • ?La empresa debe cumplir con la responsabilidad social de caridad al ayudar los más afortunados a los menos afortunados y el de custodia que establece que las empresas pudientes son custodias de los bienes de la sociedad con la finalidad de multiplicar la riqueza mediante el uso eficiente de los bienes de manera prudente?;
  • ?La responsabilidad social, debe estar determinada por objetivos tangibles y de acuerdo con las condiciones políticas y sociales que afectan a cada empresa y a su comunidad?;
  • ?Responsabilidad social es una cuestión de principios pero también es una cuestión de negocios; en la sociedad moderna se debe hacer compatible un buen negocio con una sociedad limpia y más humana?;
  • ?La responsabilidad social de la empresa es aquello que va más allá de lo establecido en la ley?, y
  • ?Es la relación global de una corporación con todas las partes a las que atañen sus actividades respecto a: empleados, clientes, propietarios, gobiernos, proveedores y competidores?.

A pesar de todo lo anterior y por ello mismo, de ninguna manera podemos estar de acuerdo con aquélla máxima:?el fin justifica los medios?, pues de esa manera se producen efectos devastadores en la naturaleza, en la comunidad y al final de los tiempos nos encontraremos sin comunidad y sin mercado.

Tampoco podemos estar de acuerdo con aquella frase: ?en el mercado todo se vale?. Aún en el mercado más competido debemos tener como principio la responsabilidad social como parte de un buen negocio. También es importante destacar que el concepto de responsabilidad social, de carácter voluntario, de ninguna manera puede ni debe suplir las responsabilidades de los gobiernos y sindicatos, así el alcance de la responsabilidad social debe estar dado por la situación de la empresa y de su comunidad, por el tiempo que le ha tocado vivir y el mercado a competir.

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL MÁS ALLÁ DE LOS DERECHOS Y LA MORAL

Cuando desde nuestra empresa asumimos una reflexión acerca de la responsabilidad social, no se puede perder de vista que finalmente ésta siempre debe ser atendida en tres etapas: el reconocimiento del problema, el estudio del mismo y la solución.

Si bien es cierto, a lo largo de la historia, en cada sociedad se desarrollan derechos y obligaciones empresariales, no queda duda que la globalización y el desarrollo moderno de los mercados ponen en entredicho la responsabilidad social de las empresas, y tampoco podemos pasar por alto que son cada vez más preocupantes la dificultades de mercado, pero también lo son las dificultades y problemas de corrupción aparecidas de las grandes empresas, los de capacitación, y el principal: el del desempleo de grandes grupos de personas calificadas y en edad productiva.

El estudio de la responsabilidad social no debe significar para el empresario un problema más sino una solución a problemas nuevos. Tampoco se trata de generar en el empresario un sentimiento de culpa por los males sociales o de inmoralidad al efectuar un negocio. Los principios de responsabilidad van más allá, son mucho más que aspectos psicológicos de los individuos, están relacionados con la forma de percibir la inserción de la empresa en la comunidad.

PERFIL DE UNA EMPRESA CON RESPONSABILIDAD SOCIAL Una empresa socialmente responsable establece como principal estandarte su cultura organizacional, la ética, la moral, los principios cívicos y ciudadanos, y sobre todo sus valores, y en particular la manera de revalorar el trabajo de sus colaboradores.

El perfil de una empresa con responsabilidad debe contar cuando menos con:

  • código de valores formal o informal;
  • capacitación y aprendizaje permanente en todos los niveles;
  • valor del trabajo expresado en la distribución equitativa de la riqueza;
  • empleo estable basado en la responsabilidad, disciplina y cumplimiento;
  • preocupación por la ética y la moral de los empleados;
  • cuidado por los impactos de sus acciones en el ambiente;
  • no generar productos contaminantes o insanos para la comunidad;
  • transparencia de todas sus acciones ante la comunidad y los colaboradores, y
  • contribución con su comunidad en el aspecto cultural y ético.

Veamos además el perfil de los colaboradores de estas empresas:

  • personas comprometidas que aporten lo mejor de sí a la empresa;
  • trabajan en equipo, enfocados a la organización y evitando la creación de conflictos;
  • constante atención en los procesos, productos y efectos de ambos, y
  • con valores como la honradez y el respeto hacia sí mismos y a los demás.

LA ETIQUETA SOCIAL COMO VENTAJA PRODUCTIVA Y COMPETITIVA A pesar del cumplimiento de un contrato o de una norma hoy las empresas están demostrando ser más competitivas en tanto respeten los requerimientos de una sociedad más preocupada por el futuro; de ahí el surgimiento del concepto de etiqueta social, la cual preocupa cada vez más a todos; pues habla de una etiqueta de control social, de control de calidad de la responsabilidad social. La etiqueta social demuestra que la empresa cumple con esta última a través del respeto a los derechos de su comunidad y de sus colaboradores y no anteponiendo la acumulación de riqueza infinita y destructora de la sociedad.

En los mercados de Europa y Asia es cada vez más importante contar con ella como aspecto de ventaja competitiva, ahí también hemos visto surgir empresas de consultoría.

CONCLUSIÓN Como hemos podido apreciar, la responsabilidad social de la empresa es una combinación de aspectos legales, éticos, morales, ambientales; es una decisión que combina la voluntad y la conciencia no impuesta, aunque existan preceptos de carácter obligatorio por y para todas las personas que conviven en las empresas.

Al final buscan hacer compatible los objetivos organizacionales productivos con los objetivos de construir un entorno más cordial, y propicio para la convivencia entre empresarios, trabajadores y ciudadanos en general.

La pluralidad de los conceptos de responsabilidad social permite observar cómo existen no sólo opiniones que se enriquecen entre sí, sino que el concepto ha evolucionado con el tiempo y con el desarrollo de las empresas, de las teorías de administración  y con el desarrollo de los sistemas productivos.

Hoy nos encontramos con una empresa más observada por la sociedad, y con una sociedad introduciéndose a la empresa para exigir más compromiso, ética y responsabilidad social.