Espacio del trabajo y de la familia

Espacio del trabajo y de la familia
 .  (Foto: IDC online)

Conciliación de la vida familiar y laboral

¿Qué es?

Es una apuesta por la calidad de vida, efectividad, cohesión social y el desarrollo integral de los trabajadores atendiendo a sus aspiraciones y aptitudes con independencia del sexo al que pertenezcan

¿Cómo se logra?

Estableciendo modelos de corresponsabilidad que permitan compaginar una vida familiar y laboral, sin que ello suponga una pérdida de oportunidades para uno u otro sexo

¿Quiénes se han preocupado por ella y qué han hecho?

Internacionalmente se han optado por varios esquemas:

  • IBM trabaja bajo una flexibilidad de horarios, pues laboran por resultados y no por horas
  • Procter & Gamble, permite a sus colaboradores diseñar su plan de entrada y salida
  • Citibank, trabaja sobre el modelo flexitime (horario flexible)

¿Qué han obtenido?

Han inhibido principalmente problemas de rotación de personal, y estrés de sus trabajadores, ya que el tiempo que pasan con su familia les sirve para recuperarse de éste último y prepararse para el siguiente día laboral

Preámbulo

Durante los últimos años la transformación del trabajo no sólo ha afectado el espacio mismo de la empresa y los contenidos del trabajo; sino que los cambios de la tecnología y organización son de tal alcance que afectan el tejido social y la influencia de la compañía en la sociedad y en el núcleo social por excelencia: la familia.

Esta transformación ha afectado precisamente la relación del trabajador en la familia con diversas consecuencias que van desde el modelo de familia tradicional, hasta la reestructuración de las labores domésticas, así como en la formación de valores en la familia misma.

Por otra parte, la mayor participación de la mujer en el ámbito laboral extradoméstico también ha generado el surgimiento de nuevas formas de cohesión social que incide en la familia y presenta nuevos desafíos para las empresas productivas en la búsqueda por hacer compatible todas estas nuevas formas en un ambiente de armonía productiva y familiar.

En México aun cuando a la gente se le pregunta qué es lo más importante en la vida, casi sin dudarlo responden que su familia.

Familia y trabajo: pilares esenciales de nuestra sociedad

Empecemos por recordar que entre los derechos básicos que sustentan a nuestra sociedad se encuentran los que señalan que toda persona tiene derecho a fundar una familia y encontrar dentro de la vida social los medios que hagan posible desarrollarla en términos de equidad y equilibrio. Además, por supuesto, toda persona tiene derecho al trabajo como medio de superación personal.

La  conciliación entre estas dos realidades; la familiar y laboral, debe considerase un asunto de primordial importancia en todas las esferas de nuestra sociedad, ya que el trabajador como integrante de una familia en la medida en que tenga una mayor conciliación entre el trabajo y su familia no sólo tendrá una mayor o menor disposición para realizar un trabajo, sino que además alcanzará un mayor desarrollo personal, lo cual redunda en una mejora social, de tal forma que la productividad y el desarrollo de un país se pueden potenciar si se da un mayor desarrollo de las estructuras y valores familiares que constituyen a dicha sociedad.

No debemos pasar por alto que entre los cambios que enfrenta la familia se deben anotar los procesos de individualización y modificación de los antiguos modelos y estereotipos de roles.

En medio de los cambios es necesario identificar las necesidades de capacitación y proporcionar dicha capacitación a los trabajadores, así como aquello que genere seguridad a las familias, para que sus miembros asuman la responsabilidad que implica constituir y sostener una familia. 

Cuando intentamos observar los problemas que afectan negativamente las esferas referidas, destacan, entre otros, los que se anotan a continuación:

  • del trabajo que afectan negativamente en la familia:
    • salario bajo e insuficiente;
    • falta de respeto a las prestaciones de ley;
    • horarios y jornadas largas;
    • inseguridad del empleo;
    • tensiones extraordinarias en el trabajo, y
    • jerarquías sumamente autoritarias de los mandos superiores, y
  • de la familia que afectan negativamente en el trabajo:
    • descuido de los hijos;
    • falta de convivencia con los hijos y la pareja;
    • diferencias de percepción de roles de hombre y mujer;
    • problemas de salud de la esposa e hijos, y
    • percepción de injusticia alrededor de la pobreza.

Conflicto y conciliación entre vida laboral y familiar

A pesar de los problemas mencionados, la familia ha sido y sigue siendo una institución de primer orden y significado en la vida de todas las personas.

En el caso de México el modelo social que señala al varón como cabeza de familia y a la mujer como ama de casa ha sido fuertemente cuestionado sobre todo en las grandes metrópolis que involucran a la mujer en la población económicamente activa.

El contexto en el que observamos cambios en el mundo del trabajo y sus efectos en la familia se da con factores que lo caracterizan, entre los que destacan:

  •  
    • fuerte incremento de la mujer al mundo del trabajo asalariado en manufactura y servicios;
    • escasa incorporación del varón al ámbito de las labores domésticas y educación de los hijos;
    • incremento de las mujeres que participan en la capacitación y educación;
    • aumento de las familias monoparentales y ampliadas;
    • empresas que buscan beneficiar al individuo y no a la familia;
    • mujeres ubicadas ahora como jefas de hogar;
    • dilemas laborales para los varones co-responsables en el hogar;
    • problemática cuando ambos, hombre y mujer, trabajan causando el consiguiente descuido de los hijos y del hogar, y
    • ausencia de discusión frecuente y a fondo de la problemática entre vida familiar y laboral con mayores implicaciones sociales.

Los elementos anotados nos demuestran que estamos siendo testigos de un constante aumento en la ruptura de los vínculos familiares que se atribuyen de manera directa o indirecta a factores asociados con el conflicto de conciliación entre la vida laboral y familiar.

Para revertir el problema es necesario no sólo aumentar la posibilidad de empleo femenino, sino también fomentar la participación masculina en el hogar; de lo contrario el peso simbólico de la feminidad reducido al ámbito doméstico hace imposible la aceptación social de equidad de género y conciliación entre la vida familiar y laboral.

Para el caso del dilema entre la vida laboral y familiar, las mujeres perciben un mayor conflicto laboral que los hombres, porque a pesar de la creciente participación y ascenso de la mujer en el mercado laboral, las mujeres siguen siendo el principal soporte del cuidado de los familiares y la casa sigue siendo una responsabilidad esencialmente de ellas.

Se entiende al conflicto entre trabajo y familia como una forma de dilema en el que la posesión de los roles que se asumen en el trabajo y la familia son de alguna forma mutuamente incompatibles y hasta excluyentes.

Por otra parte podemos anotar que entendemos a la conciliación de la vida laboral y familiar como la creación de sistemas de permiso por razones familiares y de atención a la infancia, y a las personas de edad avanzada, así como la creación de una estructura y organización del entorno laboral que facilite a hombres y mujeres la combinación del trabajo y de las responsabilidades familiares y hogareñas.

Construyendo armonía entre la vida laboral y familiar

En la búsqueda de la conciliación entre el trabajo y la familia podemos anotar las siguientes constantes del dilema:

  • los empleados casados perciben mayor conflicto trabajo-familia que los solteros;
  • las mujeres solteras tienen mayor participación laboral que las casadas;
  • tener hijos aumenta la percepción del conflicto trabajo-familia;
  • un número reducido de hijos estimula la participación laboral de las mujeres;
  • si bien tener hijos es un derecho de las personas, el espaciamiento, número, edades y condiciones de los hijos influyen en la posibilidad de conciliar la vida familiar y laboral;
  • la falta de preparación profesional causa trayectorias laborales precarias con menos derechos sociales y mayor conflicto entre la vida familiar y laboral;
  • un conjunto de factores que agudizan la conciliación entre la vida laboral y familiar son: frecuencia de las horas extra, la rotación irregular en puestos de trabajo, el trabajo en vacaciones o fines de semana, la antigüedad y las condiciones laborales, y
  • la movilidad laboral actúa también como un elemento que agudiza el dilema entre vida laboral y familiar.

Aunque hoy en día la existencia de horarios flexibles se asocian al aumento de la conciliación entre la vida laboral y familiar, ello no basta ya que la mayoría de las empresas exigen de sus trabajadores aún horarios corridos, de larga duración y con dificultades de ser interrumpidos o subordinados a la vida familiar. A pesar de los cambios en la tecnología y naturaleza de los contenidos y organización del trabajo, las políticas cambian poco y se sigue diseñando el mundo del trabajo y las expectativas sobre los horarios como si siempre hubiera una esposa en la casa.

Sean hombres o mujeres, y con el argumento o exigencia de la productividad y competitividad, las personas trabajan horarios larguísimos, y no tienen tiempo para hacerse cargo de manera satisfactoria de los integrantes vulnerables de la familia: niños, ancianos, enfermos, y discapacitados. Pareciera que las leyes del mercado actuan implacablemente, pues la imposición del tiempo de trabajo afecta por igual a hombres y mujeres que se involucran en la vida laboral extradoméstica.
Las formas actuales mediante las cuales se lleva a cabo el trabajo hacen más difícil y complicada la posibilidad de desarrollar a la familia en términos de obligaciones de los cónyuges en la vida laboral.

Se debe evolucionar y complementar a la empresa socialmente responsable hacia la familiarmente responsable; esa debe ser la meta de una sociedad que busca fortalecer su cohesión social y armonía de convivencia comunitaria.

Por una empresa con responsabilidad social y familiarmente responsable

La protección de la familia es una obligación del Estado, una responsabilidad del gobierno y una responsabilidad social de los empresarios. Una meta desde nuestra empresa que impacta en la sociedad debe ser entonces fortalecer la armonía entre familia y sociedad: esto es, promover el desarrollo de los miembros de la familia, ya que ello fortalece la visión de una economía sustentable con sentido humano. Aun cuando una empresa sea exitosa, quizás no se da cuenta que se encuentra inmersa en el desequilibrio que puede llegar a tener altos costos morales y sociales y al final tiene altos costos para las personas en lo individual y colectivo.

Si bien es cierto que nuestras empresas deben contar con el mejor desempeño de los trabajadores para elevar la productividad y competitividad, también lo es que desde nuestras empresas debemos promover una mayor responsabilidad social para que impacte en un beneficio directo con las familias de los trabajadores, de esa manera se fortalece la cohesión social de la comunidad.

El trabajo que proporciona la empresa al trabajador contribuye a la realización personal y al logro del bien común familiar y nacional, por lo que debe valorarse mediante un salario justo, tomando en cuenta la situación del trabajador y de su familia, así como las verdaderas posibilidades de la compañía y las condiciones económicas del país.

Cada uno de los integrantes de la empresa y de la familia debe facilitar la solución del conflicto vida familiar-vida laboral, por interés en la prevención de problemas sociales, así como para evitar orientar gasto ante las problemáticas de salud, surgida por dichas tensiones.

El hecho de que una familia tenga dificultades para compaginar sus responsabilidades domésticas con el desarrollo de una actividad profesional y laboral y ello se convierta en un dilema social repercute trágicamente en el crecimiento de conductas antisociales o problemáticas de niños y adolescentes o incluso en otros miembros de la familia.

Mejorar la conciliación familia-trabajo desde la empresa

Algunos servicios para aumentar la conciliación entre la vida laboral y familiar se pueden lograr a través de espacios de regulación en el trabajo y la comunidad, entre los que podemos mencionar:

  • servicios de guardería para hijos, ancianos o discapacitados;
  • servicios de agrupamiento en la empresa para asumir responsabilidades como papelería, farmacia, supermercado,
  • lavandería, entre otros;
  • pago de transporte para llegar a casa rápidamente;
  • servicios de asesoría en la empresa como la de carácter financiero, jurídico, fiscal, médico, psicológico, educativo que fortalezca la integración familiar desde el trabajo;
  • servicios deportivos que fomenten la convivencia familiar y social;
  • flexibilidad de horarios cuando así lo permitan los procesos productivos;
  • licencias de paternidad para incrementar la responsabilidad del hombre en la familia, y
  • beneficios como guarderías, becas a hijos, permisos laborales que se asocian a la conciliación trabajo-familia.

Una empresa que se publicite como familiarmente responsable, atrae a su personal,  lo motiva, lo retiene y desarrolla a tal grado que los trabajadores se identifican con estos nuevos valores como complemento esencial de su salario.

De acuerdo con algunos estudios realizados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, una empresa familiarmente responsable es capaz de generar nuevas ventajas competitivas para el crecimiento de su negocio.

Mayor vínculo entre el espacio de la empresa y familia

Para lograr alcanzar un adecuado equilibrio entre trabajo y familia no se debe otorgar mayor importancia a la una u otra, sino que a través de una decisión adecuada, y del análisis de ambas realidades se debe buscar el enriquecimiento de ambas; de la familia y del trabajo, en beneficio de la comunidad y empresa.

En muchos países se preguntan si es adecuado aplicar programas asistencialistas de apoyo a la atención de las familias, lo que las lleva a ser consideradas como sujetos pasivos, o si por el contrario se debe incorporar una perspectiva de familia que sea un sujeto activo y mediante la planeación e institucionalización se propicie la mejora laboral, económica y social de la familia, así entonces familia y trabajo no son sino dos esferas de la vida de las personas, aunque quizás sean las más vitales.

Conclusión

El análisis de la necesaria conciliación entre la vida familiar y laboral se debe convertir en un requisito a tomar en cuenta en toda empresa socialmente responsable y productiva, para proteger y promover el desarrollo familiar y laboral en términos de equilibrio y armonía, lo que al mismo tiempo significa para el mundo laboral las posibilidades de contar con las condiciones humanas legales y de respeto a los derechos humanos exigidas en el ámbito de la globalización de las relaciones laborales y de la competitividad internacional.