Agenda sindical y efectos en la empresa

Aspectos desde la perspectiva de las negociaciones colectivas y relaciones laborales, por Ancelmo García Pineda, asesor externo de la OIT

Preámbulo

En las presentes notas se indican de manera breve los principales acontecimientos sindicales que deberemos observar en diversos ángulos para cubrir las diferentes facetas de la estrategia sindical de las principales organizaciones de trabajadores en el acontecer laboral de nuestro país y que de una u otra manera tienen influencia en la marcha de nuestra empresa, ya sea desde la perspectiva de la necesidad de negociar o evitar niveles de conflictos que afecten la planta productiva y el clima laboral.

Prioridades sindicales

Si bien se espera un crecimiento en la economía superior al 4%, las organizaciones sindicales buscarán que esto se vea reflejado en la generación de empleos, así como en el crecimiento del poder adquisitivo de los salarios.

Salarios

El tema de negociación de salarios será el principal detonante de conflictos abiertos y confrontaciones, sobre todo de aquellos sectores que desde hace más de 10 años tenían elevados o mejores ingresos y ahora han visto mermado su poder adquisitivo.

Las dirigencias de las más importantes organizaciones sindicales como las Confederaciones de Trabajadores de México y Revolucionaria de Obreros y Campesinos; Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado intentarán agregar una dosis de significado político para avanzar en sus espacios de control, dominio y propuesta, además de una posible alianza entre ellas, con miras a una reforma en las legislaciones laboral y del ISSSTE, y los diversos regímenes de pensiones.

No se prevén huelgas importantes o numerosas por demandas salariales; no obstante, resulta importante que el mercado laboral siga teniendo señales de libertad de negociación e intentos de abandonar el estigma de imposición de topes salariales.

Negociación de productividad: ¡urgente!

Aunque la productividad es un tema que se ha discutido mucho y gestionado poco, no debería ser abandonado de las negociaciones, ya que representa un punto de convergencia de la política de recuperación del poder adquisitivo del salario. Puede ser no sólo el resultado de la libre negociación de los agentes económicos de la producción sino un instrumento para demostrar que una elevación salarial vinculada a una mejora en los índices de productividad, no genera inflación como lo asegura el Banco de México.

Sin embargo, aquí la gran tarea es que desde cada nicho productivo y área de producción, sin generar mayor burocratismo, avancemos en la generación de los índices de medición de productividad y éstos se conviertan en estímulos al salario de nuestros trabajadores.

Otras prioridades sindicales que se observan son:

  • preservación del empleo y las acciones para su incremento;
  • refrendo de la empresa y el sindicato respecto a su responsabilidad con la capacitación y el adiestramiento;
  • elaboración de programas de productividad y calidad con mecanismos de reconocimiento y estímulos al desempeño;
  • defensa del entorno ecológico, y mejora de las condiciones de trabajo, seguridad e higiene;
  • promoción de las reformas institucionales y estructurales para mejorar la productividad y competitividad;
  • mejora del empleo y salario remunerador;
  • libertad de asociación de trabajadores y empresarios, y
  • compañía con ética en los negocios.

Sindicalismos que dominan el mapa laboral mexicano

La naturaleza de las organizaciones sindicales existentes en nuestro país es diametralmente opuesta o diferente a la de otros. En México, las organizaciones sindicales del siglo XX se consolidaron bajo el auspicio y control de los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana, dando origen al corporativismo que tanto daño ha causado al ámbito productivo y a nuestro país.

Aunque en los últimos 10 años se modificó un poco la gama de organizaciones sindicales, la nula posibilidad de reformar la Ley Federal del Trabajo que los regula, al mantenerse estática, los limita enormemente.

Es preciso anotar que las principales organizaciones sindicales que influyen en el mercado laboral son las del sindicalismo:

  • del Congreso del Trabajo (CT);
  • del sector público federal y estatal;
  • de la UNT, y
  • autónomo e independiente.

Estas agrupaciones representan el sindicalismo que se desarrolló en México a lo largo del siglo XX y que a partir de los años 80 del mismo ha tenido que cambiar para adaptarse y sobrevivir en la etapa de globalización y apertura comercial.

Casi todas las organizaciones son parte de un sindicalismo predominantemente ligado a los gobiernos en turno que dieron origen a la denominación de ?movimiento obrero oficial? o corporativismo, el cual se caracterizó por mantener un pacto de intercambio de prebendas económicas y políticas por favores electorales con la mayor parte de los secretarios generales, genéricamente denominados como ?líderes sindicales?.

Por otra parte, se desarrolló como un sindicalismo excluido o autoexcluido del ámbito productivo que lo llevó, en ocasiones de la mano de la empresa, a despreocuparse de la productividad y competitividad de la unidad productiva.

En otro ámbito, se convirtió en un sindicalismo que vivió de la gestión de beneficios sociales a partir de acuerdos político electorales con los gobiernos federal y estatal con el beneplácito o desinterés del sector empresarial. Finalmente, en las negociaciones se ubicaba a partir de la fuerza de las grandes centrales y sindicatos de manera centralizada.

Negociación de las organizaciones del CT

Las organizaciones de este Congreso pondrán como prioridad la elaboración de planes de conservación del empleo y acciones que eviten su caída del mismo, además no debemos descartar que otras organizaciones demandarán complementos al salario, mayores prestaciones, inversión en capacitación, así como en calidad de vida dentro y fuera del centro de trabajo (transporte, salud, vivienda, despensa).

Los niveles de conflictividad laboral y meramente sindical desde el CT y la CTM seguramente tendrán que ver más con el contenido político de los mismos; lo cual abandona a las empresas como centro de conflicto y se ubica en la relación con el gobierno y con la Secretaría del Trabajo en lo particular.

UNT

Por su parte, esta agrupación buscará continuar sus pactos con organizaciones sociales, y fortalecer su alianza política con los partidos del Frente Amplio Progresista. Los sindicatos de la UNT sí ubican el centro de conflicto en las empresas y la negociación colectiva y salarial, además buscan convertir cada conflicto en caja de resonancia de su proyecto social y político, más allá de lo laboral.

Conflictos obrero-patronales

Al igual que en años anteriores, algunas negociaciones se imbuyen de carácter político; sin embargo, es de esperar que las autoridades laborales sepan mantener un clima de negociación que permita a las empresas conservar la paz laboral necesaria y un ambiente productivo sin mayores tropiezos.

Respecto al tema de competitividad, las organizaciones sindicales tienen ante sí un gran reto, pues deben incorporar en su agenda los factores detonantes de la competitividad y así convertirse en organizaciones proactivas y co-responsables de su operación, ya que sólo de esa manera dejarán de ser vistas como obstáculos a la productividad.

Industria maquiladora

En esta industria, más allá de los conflictos derivados de las negociaciones salariales y contractuales, es un hecho que nuevamente aflorarán los de la defensa de los derechos fundamentales, tales como: el de asociación, la libertad sindical y confrontación entre organizaciones sindicales; estos conflictos se localizan principalmente en la frontera con Estados Unidos.

Sector eléctrico

En este año, la negociación colectiva del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) es sólo de carácter salarial; sin embargo, la politización de la misma nuevamente generará un debate público acerca de la posible reforma eléctrica, los subsidios y el costo del contrato colectivo de trabajo entre el SME y la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Aquí se deberá efectuar una madura combinación de mejorar productividad, atraer inversión para mejorar las finanzas, y elevar la calidad del servicio a los usuarios.

Reforma legislativa laboral

Las dificultades mayores seguramente consistirán en la construcción de puentes hacia el poder legislativo y el fortalecimiento de los mismos por parte de los sindicatos y empresarios, quienes hoy tienen una deteriorada relación con las fracciones de los partidos políticos.

Conclusión

Es importante que desde la empresa y como una forma de garantizar que no se deterioren más los derechos laborales, el empleo, las condiciones de trabajo y la competitividad, sino que se proponga una mejora paulatina, aunque lenta, de la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores. No debemos olvidar que mientras los salarios de los trabajadores no se incrementen, la economía no puede tener un motor dinámico y constante de crecimiento.

Una negociación eficaz y justa en la empresa les permitiría, de acuerdo con sus características; una mejora para los trabajadores, la productividad y competitividad. Y a las autoridades el compromiso de no atentar contra los derechos adquiridos.