Paro técnico nuevo modelo de negociación

Características y efectos de los nuevos esquemas en los pactos colectivos, por Ancelmo García Pineda, asesor de la OIT
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 .  (Foto: IDC online)

Preámbulo

Desde hace poco más de 10 años, de manera recurrente, sucede algo que aquí en México se ha denominado genéricamente paro técnico; esta denominación no es otra cosa que una variación de la negociación y contratación colectiva en algunos sectores de manufactura.

Como consecuencia de la desaceleración de la economía mundial, algunas empresas de alcance global e incluso medianas y pequeñas, desde hace meses, aplican diversas estrategias financieras para revertir el impacto en la reducción de sus ventas.

En particular la figura del paro técnico, desde hace varios años, ha desatado el debate entre algunos importantes actores del mundo del trabajo, como son abogados laboralistas, representantes sindicales, abogados patronales, dirigentes empresariales, entre otros.

En la etapa actual de estancamiento y nulo crecimiento de la economía, el paro técnico adquiere elevada importancia y se convierte en un tema de acuerdo entre los factores de la producción, con el objetivo de que cada parte contribuya a mantener la cohesión social en el contexto de la difícil crisis económica. Incluso esta figura se analiza y debate, ya que para algunos la Ley Federal del Trabajo ya lo contempla y para otros no.

¿Por qué se deben modernizar las negociaciones en tiempos de crisis?

Es evidente que la modernización parte de la necesidad de responder, en primer lugar a los desafíos económicos y sociales y en segundo término a aspectos tales como:

  • disminución de la rentabilidad: debido a las fuertes necesidades de inversión provocada por el aumento de la competencia y las nuevas exigencias del mercado
  • exceso de capacidad instalada: lo que lleva a un superávit de capitales pasivos, y
  • fuerte presión fiscal: la cual, a pesar de la crisis, no disminuye de manera significativa

Características de una nueva negociación en etapa de crisis

Se denomina paro técnico a la suspensión parcial o total de los procesos productivos, afectando de manera particular a uno o varios departamentos en una empresa o, incluso, a varias compañías.

Cuando esto ocurre de manera inmediata, las relaciones laborales se ven afectadas y se genera una negociación de carácter extraordinario, lo que ha llevado a sindicatos y a empresarios a hacerse responsables de esa negociación, buscando sobre todo que prevalezca la conservación de los puestos de trabajo. Ahora, inclusive, se ha contado con una respuesta del sector gubernamental por medio de un programa de apoyos a las empresas y los trabajadores. 

El sector más lesionado por los paros técnicos ha sido el automotriz, aunque el de electrónica no ha estado exento de ellos, además de que se han observado en los ámbitos textil, petroquímico y hasta el farmacéutico y de alimentos.

De hecho podría afirmarse que el paro técnico, desde hace muchos años, llegó para quedarse y representa un esquema nuevo de la contratación y negociación colectiva en México. Aunque es en esta etapa de crisis en que se ha vuelto evidente y resalta sobremanera.

Normalmente cuando se aplica uno de estos paros técnicos se acuerda un convenio que se agrega al contrato colectivo de trabajo, y se evita mayor conflicto. Sin embargo, no se ha investigado ni el significado real a fondo, ni el desafío que representa para los trabajadores y la organización sindical, pues es un hecho que repercute en la capacitación, el tiempo total de trabajo, las remuneraciones, la antigüedad, así como las temporalidades mismas de la negociación, entre otros aspectos y se afecta el concepto básico de la importancia del trabajo en la vida de toda persona.

Nuevas modalidades de negociación deben responder a los desafíos

Entendemos por flexibilidad la capacidad de adaptación al entorno, manteniendo los parámetros que condicionan la rentabilidad y sustentabilidad. En este ámbito, las estrategias agresivas de reducción de costos y racionalización, que con frecuencia conllevan cierres de plantas, traslado o amenaza de traslado de trabajo a otros lugares, repercuten gravemente sobre los subordinados en todas las empresas del ramo de una región.

Al referirnos a los paros técnicos y otras modalidades de negociación, debemos aclarar que los patrones deben tomar decisiones teniendo en cuenta las cuestiones sociales, que van mucho más allá del objetivo limitado de maximizar el valor de las acciones, y contraer compromisos efectivos con los colaboradores y las comunidades, tales como:

  • mantener y/o recuperar el empleo, cooperando en la reducción de los horarios de trabajo y limitando el recurso de las horas extraordinarias
  • detener la transformación de empleos permanentes en temporales y creando más de éstos últimos
  • apoyar actividades adicionales de creación de empleo y tecnologías de producción que sean benéficas socialmente y para el medio ambiente, y
  • asegurar una compensación justa para los subordinados afectados por la reestructuración e invertir en la formación y el reciclaje de la mano de obra

Respecto al paro técnico hemos de afirmar, sin embargo, que existen los siguientes aspectos:

  • es preferible a la liquidación de trabajadores
  • la erogación por las liquidaciones puede afectar severamente la economía y los conocimientos de la organización, pues se pierden recursos humanos ya calificados. Se cree que despidiendo trabajadores, se pueden disminuir realmente los costos de producción, además de que es preferible volver a capacitar
  • el objetivo el paro técnico es evitar el cierre del centro de labores para recuperar su estabilidad y fortalecer la fuente de trabajo. Se dice que es ilegal; que suspende temporalmente la relación colectiva de trabajo,  y que con él se disminuyen las condiciones de contratación del trabajador en aspectos como salarios y jornada

Experiencia reciente de nuevas modalidades de negociación

El paro técnico ha puesto a algunos representantes de trabajadores ante nuevos dilemas que los llevan a otras dinámicas, en las que en ocasiones deben actuar de manera novedosa, entrando en crisis sus organizaciones y su rol de interlocutores ante la negociación colectiva.

En las negociaciones se debe limitar o acotar y establecer de antemano el efecto negativo de las nuevas formas y acuerdos, tales como el paro técnico, respecto de su alcance y repercusión en aspectos como:

  • número de trabajadores
  • edad
  • calificación, formación y capacitación
  • salario, y
  • expectativa de vida

En estas nuevas modalidades, la negociación colectiva no se debe eliminar, sino observar como un complemento o generadora de nuevos contenidos.

Es cierto que ahora se afecta a la materia de trabajo y se le ubica en una posición inexacta; sin embargo de la experiencia reciente podemos anotar los siguientes aprendizajes:

  • el paro técnico ha llegado a ser un convenio celebrado entre patrones y sindicatos, en donde se establece lo negociado, lo cual puede ser la suspensión de actividades por un período determinado, sin el despido de la gente, ocasionado por un excedente de producción
  • la reducción de la jornada de trabajo consiste en: horas/día, horas/semana, días/semana, semanas/mes, semanas/año; con una reducción, al parecer, correspondiente del salario de los trabajadores involucrados
  • no se encuentra regulado en la Ley Federal del Trabajo
  • consiste en una solución práctica y adoptada por patrones y trabajadores que surgió (en el caso de México) a principios de los años ochenta y se consolidó en los noventa como una forma novedosa de la negociación colectiva
  • debido a su utilización masiva, se le puede considerar una modalidad de contratación
  • tiene fuertes detractores, como abogados y académicos
  • también tiene fuertes apoyos al considerarse con valor positivo ante una realidad que carece de nueva legislación, y
  • esta figura y otras nuevas formas de contratación no deberían estar peleadas o en contradicción con la búsqueda del trabajo decente en nuestro país

Componentes y criterios clave de un convenio negociado

En esta etapa de negociación, y por el bien de las compañías y de los colaboradores, se podría considerar la propuesta con los siguientes elementos para negociar un paro técnico:

  • motivos que lo originan
  • caracterización y definiciones del convenio
  • fecha de inicio y terminación
  • relación con el mercado interno y externo
  • tiempos de duración y evaluación
  • producción afectada
  • causas y consecuencias financieras y en los recursos humanos
  • compromiso:
    • patronal y sindical, y
    • de garantías de ambas partes
  • criterios y selección de personal que se afecta
  • acciones extraordinarias ante autoridades, y
  • ¿qué hacer durante el paro?, y ¿qué hacer después?

De otra manera, si no se establece el compromiso por escrito y de manera transparente, se corre el riesgo de repetir la cultura del no cumplimiento y de una organización sustentada en el autoritarismo con efectos negativos en la calidad de vida de los trabajadores y sin compartir la pérdida en momentos de crisis.

Impactos

Es importante hacer notar que en la empresa debe caber la conciencia de ser socialmente responsable, pues los efectos de un paro técnico son diversos y de diferente alcance, entre los que podemos mencionar a los siguientes:

  • individuales:
    • económicos
    • sociales
    • familiares
    • psicosociales
    • sindicales, y
    • políticos
  • grupales:
    • familiares
    • sindicales
    • empresariales
    • área de trabajo, y
    • comunidad

Nuevas formas de negociación y efectos en el empleo

Un elemento de primordial importancia es si el empleo es o no estable y, en consecuencia, cuántos subordinados saldrán de manera absoluta mientras dure el paro técnico, para tener noción clara de las repercusiones en la ocupación y desocupación de la región, el sector, o la compañía. Es fundamental buscar en las negociaciones la innovación en las modalidades de empleo y contratación, para que los colaboradores se vean afectados lo menos posible; es decir, se busca generar el paradigma de que: paro técnico no necesariamente debe ser igual a desempleo.

Quizás desde un primer momento se han negociado jornadas de tiempo parcial o modalidades de empleo temporal. En cada paro técnico el tiempo es fundamental, pues pueden existir parciales o totales y de ello dependerá también el nivel de negociación que habrá de realizarse. Casi siempre se acuerda que el período de paro se tome en cuenta para la antigüedad de los trabajadores, pues de otra manera se ve muy deteriorado el nivel de calidad de vida de los trabajadores.

Como última opción se debe recurrir al despido durante la vigencia del paro técnico, ya que ello repercutirá en una elevación de costos de contratación, cuando la negociación retome sus niveles de producción y ventas.

Por otra parte, desde la perspectiva de los abogados patronales, decenas de empresas realizan paros técnicos, pero con ello corren el riesgo de enfrentar demandas laborales porque no lo hacen con la asesoría legal, laboral y fiscal adecuada ni mediante acuerdos por escrito.

Conclusión

Hay que subrayar que en la negociación de un paro técnico el desafío más importante es la generación de soluciones que den certidumbre al accionista, al gerente y a los trabajadores directos. No olvidemos que un paro técnico también genera frustración, impotencia ante la realidad y desmotivación por el efecto social, económico y familiar de los subordinados. Una cuestión que debemos destacar es que los cambios se deberán dar en un marco de amplia bilateralidad y comunicación, escuchando y atendiendo las opiniones de los sindicatos y casi siempre con mínimo margen de conflicto