Acuerdo laboral para América del Norte

Acuerdo laboral para América del Norte

En 1994 entró en vigor el Acuerdo Laboral para América del Norte (ACLAN) como instrumento paralelo al Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN); dentro de sus objetivos destacan:

  • mejorar las condiciones de trabajo y nivel de vida de los trabajadores en los países firmantes;
  • estimular la cooperación para promover la innovación, productividad y calidad;
  • promover la observancia y aplicación efectiva de la legislación laboral de cada país, y
  • promover la transparencia en la administración de la legislación laboral.

A poco más de una década de vigencia, este instrumento es una herramienta ineficaz, pues no cumple con su objetivo de promover el desarrollo laboral en materias como:

  • seguridad e higiene;
  • trabajo de menores;
  • trabajadores emigrantes;
  • prestaciones laborales, y
  • trabajo de mujeres etcétera.

Sin embargo, su ineficacia radica en que ninguno de los procedimientos contemplados en el mismo, establecen montos destinados a cubrir indemnizaciones para el o los trabajadores afectados por violaciones de los países firmantes.

En efecto ya sea que la controversia se resuelva por consejo o panel de arbitraje, los artículos 37, 38 y 39 referentes a la resolución únicamente aluden a un informe final, el cual se elabora con base en uno preliminar que no contempla sanciones o indemnizaciones a favor del trabajador, y se limita a dar recomendaciones para corregir la causa generadora de la denuncia.

La Comisión para la Cooperación Laboral, se encuentra integrada por un Consejo ministerial y un secretariado; el primero cuenta con facultades para supervisar la aplicación del acuerdo y elaborar recomendaciones para su desarrollo: sería interesante que este consejo promoviera la aplicación de sanciones por el incumplimiento del acuerdo con la finalidad de contar con herramientas más eficaces para su aplicación.