Cuando el jefe es malo

Cuando el jefe es malo

Sin duda, la actitud que toman los jefes dentro de la empresa se refleja en el desempeño de sus subordinados; por ello, es importante que éstos guarden cierto equilibrio en su actuación, porque de lo contrario pueden generar alguno de los siguientes escenarios:

  • ser un fastidio en el centro de trabajo, porque abusan de sus colaboradores, los presionan sin justificación alguna; cuando existen resultados positivos, se llevan el crédito y no se detienen a acusar a sus subalternos en situaciones contrarias. No valoran los aciertos de sus empleados, o
  • resultar indiferentes, ya que tratan de mantener a todos los integrantes de su equipo contentos; es posible que trabajar con ellos sea agradable y reconfortante; sin embargo, su falta de carácter provoca mediocridad en el trabajo, porque se relacionan con sus colaboradores con debilidad, dan explicaciones fáciles a las fallas evadiendo las consecuencias y para sortear los problemas de momento, además de que no se ajustan a las exigencias.

Para identificar al jefe más idóneo en una compañía, es preciso encontrar la media entre los extremos referidos, esto es, al estricto ?que no significa malo? en virtud de que este tipo de personas se ajustan exactamente a las normas de las empresas, sin admitir excepciones, ni concesiones; al trabajar con ellos es posible que no todos sus subordinados se sientan acogidos, pero sus resultados son buenos y crean un ambiente de trabajo agradable, lo que les proporciona seguridad y todos realizan un trabajo bien hecho. Son sinceros e impulsan a su gente premiando los resultados buenos y castigando las fallas; en consecuencia, es un reto trabajar con ellos y sobre todo gratificante.