Mala productividad por mala alimentación

Mala productividad por mala alimentación
 .  (Foto: IDC online)

Un trabajador mal alimentado, significa para la empresa una persona que no está apta al ciento por ciento para realizar sus actividades.

En un estudio realizado en septiembre pasado por la Organización Internacional del Trabajo arrojó que la mala alimentación en el trabajo provoca una baja hasta del 20% en la productividad de las empresas, por dos vertientes opuestas: problemas como la desnutrición el cual afecta a unas 1.000 millones de personas en el mundo en desarrollo, y el exceso de peso que es sufrido por una cantidad equivalente de individuos en los países industrializados.

Este problema tiene su origen en los malos hábitos y la falta de interés de los trabajadores y patrones en un aspecto tan importante en la vida; y se refleja en los siguientes escenarios:

  • los comedores de las empresas, cuando existen, suelen ofrecer una selección rutinaria de alimentos y escasamente variada y sin valor nutrimental;
  • las máquinas expendedoras de alimentos en las empresas, generalmente ofrecen alternativas poco saludables;
  • los restaurantes cercanos pueden resultar caros o escasos;
  • los alimentos vendidos en los puestos callejeros están expuestos a contaminación por bacterias, y
  • los trabajadores no tienen:
    • tiempo para comer;
    • un lugar donde hacerlo, y
    • el dinero suficiente para comprar su comida.

Lo anterior trae como consecuencia un círculo vicioso de poco desarrollo económico, bajos salarios, mala alimentación y baja productividad.

Para obtener como resultado no sólo una mejora en la producción, sino evitar gastos generados por enfermedades derivadas de la mala alimentación de los trabajadores, es necesario que se les procure una sana alimentación, de ser posible otorgada por la empresa, sin que sea gravosa para ésta o la concesión del servicio de comedor en sus instalaciones, a fin de verificar la calidad de los alimentos ingeridos por sus trabajadores al menos en la jornada laboral.