Síndrome del edificio enfermo

Síndrome del edificio enfermo
 .  (Foto: IDC online)

Dadas las necesidades de aprovechamiento de los espacios en edificios, las empresas utilizan instalaciones que no tienen la ventilación suficiente como lugares de trabajo para su personal, quienes en muchas ocasiones se sienten abrumados por la falta de aire limpio.

Ante tal situación, las compañías optaron por la implementación de ventilación o climatización forzada del aire conocido como aire acondicionado, el cual para su funcionamiento requiere que las ventanas existentes estén cerradas herméticamente provocando que sólo sean fuente de iluminación.

En un principio esto fue la solución perfecta para la comodidad de los trabajadores; sin embargo, actualmente se observa que los cuadros clínicos de éstos guardan relación con el clima generado, fenómeno conocido como el Síndrome del edificio enfermo que es el conjunto de síntomas presentados por el 20% de los individuos ocupantes de ciertos inmuebles.

Habitualmente la sintomatología de este síndrome se divide en cinco grupos, a saber:

  • oculares: escozor, enrojecimiento y lagrimeo de los ojos;
  • cutáneos: resequedad de la piel, picor generalizado o localizado y enrojecimiento;
  • vías respiratorias: moco, congestión nasal, estornudos, picosor nasal, hemorragias nasales, resequedad de garganta, carraspera, ronquera, sensación de opresión toráxico o de ahogo, ruidos en el pecho y tos seca, y
  • generales: dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, irritabilidad, somnolencia y mareos.

Cabe comentar que el aire acondicionado no es el único factor responsable de estos males, sino que inciden algunos otros, como los materiales de construcción, hábitos de los trabajadores, contaminantes biológicos del entorno donde se toma elaire, como el bióxido de carbono.

De ahí que para evitar estos padecimientos, se recomienda a los patrones adoptar las siguientes medidas:

  • limpiar y desinfectar los conductos del aire acondicionado;
  • instalar filtros adecuados y revisarlos constantemente;
  • conservar las instalaciones limpias (libres de polvo);
  • dar mantenimiento preventivo y correctivo a las máquinas para su excelente funcionamiento, y
  • prestar atención médica a los colaboradores que presenten algún cuadro que pudiese ser originado por este síndrome.