¿Exceso de reglas en tu empresa?

Conoce el caso real de una organización que funciona a distancia. Su líder maneja al personal con un mínimo de reglas
 .  (Foto: IDC online)

La tendencia europea en materia de relaciones laborales, apunta al hecho de que cada vez más personas están trabajando desde su casa. Se trata de una modalidad que aporta beneficios medibles a las empresas y sus empleados.

Por un lado, para la compañía representa menores costos en insumos como luz, agua y teléfono, además se traduce en la reducción de rotación del personal. Para el empleado, el trabajo le permite organizar el tiempo equilibrando sus intereses personales, familiares y profesionales.

En el caso de México, el trabajo a distancia es una modalidad que se está implementando en algunas corporaciones, pero no con la fuerza que debería. Quizá la experiencia más cercana, la tuvimos derivada de la emergencia sanitaria de mayo pasado. A partir de esas crisis, muchas corporaciones notaron que sus empleados podían trabajar adecuadamente desde casa. Aunque se trató de una medida incidental, en el fondo podría ser motivo para un nuevo modelo de empleo. 

Un caso real

El equipo que da vida a Openradiux es controlado a distancia. Se trata de la única estación de radio virtual, que cubre en vivo eventos promocionados en la red.

Su director es Miguel Ángel Gómez Rivero. Este joven emprendedor ha trazado un plan de negocios que está convirtiendo a su frecuencia en un negocio rentable. El liderazgo ejercido por Miguel Ángel es sui géneris. Se trata de una política abierta, sin formalismos corporativos. Por lo tanto, confía plenamente en la responsabilidad ética y profesional de sus colaboradores.

Tienen pocas reuniones de trabajo, se valen de los medios electrónicos para comunicarse y resuelven los problemas en tiempo real.

Para trabajar en la estación, basta con hacer un compromiso de entrega y responsabilidad, lo demás es libre. Cada operario elige los temas, invitados y estilo de su programa.

A decir de Miguel Ángel, las reglas se hicieron para romperse, es por ello que un equipo de trabajo libre funciona mejor y es más productivo.

Quizá la ventaja de este líder, es que además de su iniciativa en la red, colabora con una empresa de la iniciativa privada, lo que le ha permitido identificar políticas corporativas absurdas, desterrándolas de su organización. El teletrabajo en Openradiux funciona con éxito. Si bien es cierto que las herramientas tecnológicas les han facilitado el camino, es de reconocerse que operan bajo un estilo distinto de dirección.

A menos reglas ¿mayor productividad?

Las corporaciones mexicanas suelen regirse por instrumentos como el reglamento interior de trabajo y los códigos de ética. No obstante, cabe preguntarnos la eficacia de tales ordenamientos.

El otorgamiento de una amplia esfera de acción para el trabajador estimula su creatividad, pero también tiene sus riesgos.

Por un lado, no todos los operarios tienen la capacidad de auto disciplinarse para cumplir con los objetivos empresariales. Por otra parte, no todas las empresas tienen la infraestructura suficiente para administrar a su personal a distancia.

Sería conveniente que cada empresario revisara sus políticas de personal, para implementar el teletrabajo cuando sea posible.

No debemos olvidar que la Ley Federal del Trabajo también tiene sus complejidades. En algunos casos es excesivamente protectora del trabajador, dejando en estado de indefensión a la empresa.

Entonces, la experiencia corporativa representada por Openradiux nos invita a la reflexión normativa: ¿están nuestras relaciones laborales viciadas por un exceso legislativo?, ¿es viable reglamentarnos con un esquema más relajado?, ¿sería factible tener leyes laborales simplificadas y que realmente establecieran un equilibrio en las relaciones laborales?

Sobre este tema, sugerimos revisar la nota ¿Es posible el teletrabajo en México?