Ser feliz en el trabajo, ¡Que dilema!

Algunos especialistas señalan que si bien la estabilidad en el empleo es una fuente de bienestar no es la única
 .  (Foto: IDC online)

Ser feliz dentro de una organización es el reto de cualquier persona si se considera que no es fácil resignarse a dedicar largas horas del día a las labores, sobre todo si se trata de una ocupación que no le aporta nada como individuo; sin embargo el dilema es si esa sensación de bienestar es responsabilidad de la empresa o del propio trabajador.

En estos tiempos de crisis y desempleo, donde pareciera que lo fundamental es conservar la fuente de trabajo a toda costa y reina la desconfianza hacia los patrones, existen personas preocupadas por ser felices en sus actividades laborales.

Esta preocupación es totalmente lógica porque según diversos estudios subsiste un vínculo directo entre el bienestar o felicidad de los individuos y su productividad, incluso puede afirmarse que si el personal es feliz no sólo son más productivos, sino que perciben mejores salarios y muestran un rendimiento notoriamente superior.

Algunos especialistas señalan que si bien la estabilidad en el empleo es una fuente de bienestar no es la única, pues aseveran que la seguridad en el trabajo proporciona cierto grado de satisfacción en un inicio, porque las personas terminan por acostumbrarse y finalmente no sienten sin ningún aliciente si no cuentan con otras fuentes de motivación. Por ello, a los colaboradores deben brindárseles factores aun más importantes como son: la autonomía en el desempeño de sus funciones, fomentar relaciones sanas entre compañeros y superiores, concientización sobre las bondades de su de retribución salarial, flexibilidad de los horarios, entre otros.

Así las cosas, puede afirmarse que el ingrediente más relevante en la búsqueda de la felicidad es la actitud personal, ya que si un trabajador no está conforme con la actividad desempeñada, no se puede resignar a su jornada, por tanto le parecerá eterna y abrumadora. La consecuencia positiva de ese escenario sería que decidiera crear su propia empresa (autoempleo), o bien, desde la trinchera de su puesto viese aspectos positivos donde aparentemente no existen, lo cual es una situación común cuando se actúa con negatividad y pesimismo.

Concluyendo, el motor principal que genera las sensaciones de satisfacción y felicidad en una persona se llama actitud y radica en su interior, por lo que será su decisión vivir en el lado oscuro del pesimismo o en el resplandeciente extremo de la vida donde cada problema se ve como un reto al cual hay que darle solución, ¿no lo cree así amable lector?