Espacio de trabajo y productividad

Espacio de trabajo y productividad
 .  (Foto: IDC online)

En editorial publicado en El Economista el pasado 16 de mayo, Abelardo Cruz, director de Steelcase de México, señaló que el espacio de trabajo brindado a los colaboradores es un indicador muy importante de la productividad en la negociación.

Las grandes empresas asignan los lugares de trabajo en función del puesto desempeñado por los empleados: un director tiene un determinado número de metros cuadrados, un gerente otro, etcétera. Esta medida facilita enormemente la planeación de cualquier proyecto, sin embargo, hoy en día se estima inadecuada, pues la reducción de espacios no siempre considera las actividades realizadas por cada trabajador, ocasionando su insatisfacción, e impactando directamente en la productividad, toda vez que los estados de ánimo siempre limitan o favorecen las acciones de cualquier persona (en especial, cuando éstas se encuentran en un entorno inadecuado).

Por ello, el autor sugiere realizar la distribución de espacios disminuyendo el número de metros cuadrados para el desarrollo de las labores cotidianas, analizando el actuar diario, y olvidando los estándares corporativos anteriores.

Para cumplir lo anterior, se debe tomar una muestra de los usuarios de cada nivel organizacional, y cuestionarlos sobre sus necesidades actuales, entendiendo cómo realizan su trabajo y los problemas que diariamente enfrentan.

Algunos de los elementos fundamentales para esta valoración analizan cuestiones como:

  • tiempo diario de los usuarios en su lugar de labores;
  • lapsos dedicados a reuniones en salas de juntas;
  • archivos que se tienen y la posibilidad de su traslado a otro de tipo central;
  • interacción con otros departamentos, y
  • cultura actual y futura de la empresa, en cuanto al trabajo en equipo y las interacciones de la gente.

Al responder este tipo de preguntas, la empresa podrá rediseñar algunos puestos, utilizando menos espacio y agregando mayores herramientas, lo cual pudiera traducirse en ahorros por concepto de renta y mantenimiento, registrando a su vez incrementos en los índices de satisfacción del personal, ventas por persona y aumento en el número de clientes.