Buenas razones para no fumar en oficinas

Realizar un esfuerzo para erradicar este indeseable hábito vale la pena, considerando los beneficios en la salud que implica abandonarlo

El doctor Manuel Nogales Mendoza menciona en una nota publicada en el diario argentino ?La Voz del Interior?. Suplemento de Salud que el tabaco es una de las adicciones más nocivas para la salud del ser humano, porque el humo del cigarro contiene más de 4,000 sustancias químicas, gran parte de ellas tóxicas, como el monóxido de carbono y alquitrán.

Esto provoca en los fumadores efectos negativos, tales como tez pálida, mal olor del cabello y la vestimenta, mal aliento, dientes amarillos, ojeras, catarro crónico, ronquera cada vez más pronunciada y envejecimiento precoz de la piel (claro sin mencionar que se estima que por cada cigarro fumado disminuyen ocho minutos de su vida y que es un factor determinante en enfermedades graves, como cáncer de pulmón y de vesícula, infartos de miocardio, enfisemas y problemas broncopulmonares obstructivos crónicos).

También precisa que este mal hábito afecta a las personas no fumadoras por la sola inhalación del humo o la simple combustión del cigarro ya que corren el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.

Ante tal problemática, según el doctor Nogales, las empresas tienen la responsabilidad de proteger a sus colaboradores no fumadores de los que sí lo son, para evitar en la medida de lo posible ausentismos por cualquiera de los padecimientos citados. Algunas de las acciones que pueden implementar para tal efecto son:

  • prohibir de manera general el consumo de cigarros dentro de las instalaciones del centro de labores
  • destinar lugares específicos para los fumadores, esto es espacios físicos con extractores, lo que representaría un costo elevado para la compañía
  • asignar un área libre para fumar, la cual debe estar alejada de puertas, ventanas o tomas de aire de los sistemas de ventilación
  • lanzar una campaña de información para los fumadores donde se les sensibilice sobre cómo se beneficiarían si dejaran de fumar, por ejemplo:
    • sus pulmones empezarán a funcionar un poco mejor, transcurridas 12 horas de abstención. Después de 20 horas, el ritmo cardíaco y la presión arterial tenderán a volver a la normalidad
    • sus sentidos del gusto y olfato mejorarán en unos días
    • su circulación sanguínea se optimizará; disminuirán las ojeras, la halitosis y la palidez cutánea y se atrasará el envejecimiento
    • la tos y los catarros se reducirán y la función pulmonar progresará favorablemente entre los tres y nueve meses de abstención
    • la nicotina desaparecerá de su sangre entre el primero y quinto año, lo que evitará estados de ansiedad, agitación e insomnio. Como consecuencia, disminuirá el riesgo de cáncer de cavidad oral, de esófago y vesícula
    • el riesgo de padecer enfermedades cerebrovasculares será igual al de los no fumadores, entre los cinco y 10 años de abstinencia; y después de 10, las posibilidades de un ataque cardíaco alcanzará el mismo nivel que tiene una persona que nunca ha fumado.

No cabe duda que realizar un esfuerzo dentro de las compañías para erradicar este indeseable hábito vale la pena, considerando los beneficios en la salud que implica abandonarlo, ya que éstas contarán con colaboradores sanos y como consecuencia directa de ello una inexorable mejora en los niveles de productividad.