¡Alto al síndrome de Estocolmo laboral!

Se cararacteriza porque el trabajador no ha sido forzado a cautiverio, por el contrario, ingresa a él por su propia voluntad

El síndrome de Estocolmo es un estado psicológico en el que la víctima de un secuestro, o una persona detenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con su secuestrador.

Según el licenciado Félix Socorro, especialista en la administración de recursos humanos, este mal puede producirse en el ámbito laboral, ya que es una conducta de apego, identificación e incluso vinculación psico-emocional del individuo o grupo de éstos a empresas cuyas condiciones de trabajo y/o estilos gerenciales son hostiles, inadecuados e incluso reprochables.

El síndrome de Estocolmo laboral se cararacteriza porque ?la víctima? (trabajador) no ha sido forzada o sometida a cautiverio por un tercero, por el contrario, ingresa a él por su propia voluntad y ahí se mantiene porque es incapaz de concebir su vida sin las presiones, los maltratos y las limitaciones de ese ambiente de trabajo. Esto con independencia de que en ambos casos este tipo de personas observan ventajas dentro del escenario hostil laboral donde laboran, pues coinciden con sus expectativas.

Lo anterior quiere decir que existen colaboradores que se identifican emocionalmente con aquellas empresas que les ofrecen condiciones inadecuadas de trabajo, maltrato psicológico (e incluso físico) y situaciones de estrés producto de una presión innecesaria que, estando prácticamente en un cautiverio voluntario, prefieren mantener ese estado de angustia y opresión, que abandonar el escenario que la causa.

Entre las razones que arguyen estos trabajadores están las siguientes:

  • como conocen a su jefe, saben cómo manejar la situación
  • existen pocas posibilidades de encontrar otro empleo en la actualidad
  • con el tiempo, uno se acostumbra
  • es el estilo de la empresa
  • no existen otras opciones o es mejor esto que nada, y
  • me gusta lo que hago, no la compañía

Lo más interesante es que el síndrome de Estocolmo laboral es un fenómeno muy común, pues se observa en personas de todo tipo, nivel de educación y edad, además de estar asociado a la baja autoestima de los individuos.

Como puede observarse, este síndrome provoca un alto nivel de conformismo en el personal que la padece lo cual indiscutiblemente se refleja en su productividad. Por tanto resulta recomendable para las empresas evaluar periódicamente la actuación de sus mandos medios y altos, pues de su estilo gerencial depende que se presente o no el mal en comento que pone en riesgo la salud física, mental y emocional de los trabajadores que lo adolecen.