¿Qué esquema de retiro elegir?

Lo ideal, de acuerdo con la Condusef es contar con una pensión de entre el 50% y 70% del ingreso con el que gozaba en la etapa productiva
 (Foto: Getty Images)  (Foto: Redacción)
México, (Notimex) -

Para llegar al retiro, los trabajadores deben cumplir una serie de requisitos, tales como tener la edad mínima, haber ahorrado lo suficiente o contar con las semanas de trabajo obligatorias cumplidas y una de las más importantes es elegir el esquema de pensión, recordó la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

La dependencia señaló que un trabajador debe elegir un esquema con cautela y en función de las necesidades que tiene, ya que actualmente existen varias formas de recibir su retiro: el retiro programado y la renta vitalicia.

LEE: TODO LO QUE DEBES SABER PARA AHORRAR PARA EL RETIRO

La primera opción es ejecutada por una Afore (Administradora de Fondos para el Retiro) que puede escoger el derechohabiente y ofrece al pensionado la posibilidad de mantener sus recursos, es decir, en caso de fenecer, todos sus ahorros serían entregados a los beneficiarios que haya estipulado.

No obstante, el monto del retiro programado es decreciente cada año, dependiendo del saldo y esperanza de vida del trabajador y tampoco le garantiza recibir su pensión de por vida, destacó la Condusef.

Por su parte, la renta vitalicia funciona como un seguro, al momento en que el trabajador se la compra a una aseguradora, esta le proporciona una pensión mensual, misma que le ofrece un aumento anual con respecto a la cantidad pagada el año anterior la cual será respetada sin importar cuántos años viva el pensionado; su pago será de por vida.

Una de las desventajas de este tipo de retiro es la irrevocabilidad de su contrato, ya que es posible que el trabajador no tenga control de sus ahorros y tampoco la posibilidad de cambiar su tipo de pensión; aunado a esto, en caso de fallecimiento, el programa queda cancelado.

Por último, el organismo recomendó que los ahorradores consideren contar con una pensión equivalente de entre el 50% y 70% del ingreso con el que gozaba en la etapa productiva.