Conflicto azucarero, más añejo que el TLCAN

México fue un blanco constante de ataques por parte de la ASA, que lo acusa como responsable de dumping, y de “crear caos” en el mercado azucarero

 .  (Foto: Redacción)

Miryam López

Antes del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la exportación de azúcar mexicana a EU estaba regulada por un sistema de cuotas, mediante el cual el gobierno receptor establecía anualmente un límite al volumen; actualmente el comercio bilateral de esta materia prima está regulado por el Tratado en el capítulo del “Sector agropecuario y medidas sanitarias y fitosanitarias”.

Dicho sector es sensible debido a que ambos países son productores azucareros importantes a nivel mundial y su consumo varia de la siguiente forma: la Unión Americana consumirá en este año poco más de 11 millones de toneladas métricas de azúcar y para satisfacer la demanda, requerirá hacer importaciones; a diferencia con México, que prevé un consumo de 4.8 millones y se considera como autosuficiente respecto a este bien.

Por ello, el “Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques” realizó una revisión histórica de las vicisitudes de este bien entre las dos naciones y que se resolvió con las enmiendas a los “Acuerdos de Suspensión”.

Anteriormente, México fue un blanco constante de ataques por parte de la Alianza Azucarera Estadounidense (ASA), que acusa al país como responsable de dumping, y de “crear caos” en el mercado azucarero; de igual forma, el Departamento de Comercio determinó que existía evidencia de incurrir en estas prácticas en sus exportaciones al mercado estadounidense.

En noviembre de 2015 la Comisión de Comercio Internacional (ITC) también determinó que la industria americana estaba siendo afectada “materialmente” por la importación mexicana, y se determinó mantener las medidas compensatorias antidumping establecidas desde diciembre de 2014; y fue hasta el pasado 10 de marzo, que el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo y el secretario de Comercio Wilbur Ross, anunciaron nuevos acuerdos:

  • reducir el porcentaje de azúcar refinada que puede importarse de México del 53% al 30%,
  • se incrementó su precio de 22.25 a 23 centavos por onza y
  • mantener a México como primer proveedor de los EU, cuando éste tenga necesidades adicionales del producto

Así, el pasado 6 de junio, se aplicaron las modificaciones acordadas al régimen establecido y este acuerdo se consideró “en beneficio del sector cañero, en detrimento de la exportación de productos refinados pero, en todo caso, en preservación de los mismos volúmenes de exportación de azúcar mexicana y evitando la imposición de aranceles anti-dumping por parte de EU”.

Sin embargo, el documento del estudio enfatizó que este podría sentar un precedente por parte de México a las negociaciones del TLCAN y tendrá que ser valorado por los negociadores y obtener el mejor resultado posible dadas las circunstancias especialmente demandantes que enfrentarán.

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