Comercio exterior en la mira de los candidatos

Ante la proximidad de las elecciones las coaliciones presentan sus propuestas aduaneras
Lic. Edgar Mendoza Chávez
Socio de la firma IBPS, S.C.

En julio, habrá elecciones federales para renovar la administración pública federal, así como el poder legislativo (presidente y Congreso de la Unión), por ello el licenciado Edgar Mendoza Chávez, abogado, litigante y consultor en materia de comercio exterior y socio de IBPS, SC. se da a la tarea de analizar las expectativas en materia aduanera y de comercio exterior, tomando como base las propuestas realizadas hasta este momento por los candidatos a la presidencia de nuestro país –por orden de información disponible–.

Andrés Manuel López Obrador publicó en la página oficial de su partido político (http://morena.si/lineamientos) los lineamientos básicos de su proyecto alternativo de nación 2018-2024, en donde se resumen 50 de sus más importantes propuestas. Para efectos de nuestra materia, las identificadas bajo los numerales 5 y 37, señalan lo siguiente:

“..05… Asimismo, mantendremos relaciones de amistad y cooperación con los países de América Latina y el Caribe. A México le conviene acercarse aún más, y no sólo en lo económico, a naciones de África, Europa, Asia y Oceanía. Esta relación plural con los pueblos y gobiernos del mundo nos ofrecerá la posibilidad de diversificar nuestra política exterior, tanto en el comercio, como en la búsqueda de un orden internacional, más equitativo y justo, construido entre todos y en el que la globalización no sea sinónimo de hegemonía…”


“…37. También se establecerá una zona libre o franca a lo largo de la frontera con Estados Unidos. Entre otras medidas, se reducirá el IVA, el Impuesto Sobre la Renta y las aduanas se trasladarán 20 kilómetros tierra adentro de la línea divisoria…”

En lo que refiere a la cooperación comercial con América Latina, el Caribe, África, Europa, Asia y Oceanía, actualmente tenemos derecho vigente (más no como derecho positivo) con 42 países; sin embargo la modificación en la relación comercial con las diversas naciones, no la ha habido desde la firma de los diferentes Tratados de Libre Comercio (TLC´s), es decir; dichos instrumentos no han sido factor para aumentar el intercambio en esta materia. En ese sentido no habría necesidad de grandes cambios legislativos, si no dar seguimiento a los tratados vigentes con ferias comerciales y otras acciones de comercio internacional, y en su momento plantear su actualización.

La zona económica libre en toda la frontera norte del país es una figura similar a lo que conocemos hoy en día como recinto fiscalizado estratégico (RFE), el cual consiste en habilitar un inmueble dentro de la circunscripción de cualquier aduana, autorizado por el SAT (a través de la Administración General de Aduanas –art. 19, fracc. XXXI, RISAT–) para la introducción de mercancías bajo el régimen aduanero del RFE, el que a su vez implica la introducción de mercancías extranjeras, nacionales o nacionalizadas para ser objeto de manejo, almacenaje, custodia, exhibición, venta, distribución, elaboración, transformación o reparación, y en donde no se pagarán impuestos al comercio exterior ni se encontrarán sujetas al cumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias (RRNA´s, salvo excepciones especiales referidas en la Ley Aduanera –LA–).

La diferencia entre la zona libre y el RFE consiste en que este último depende de una aduana contigua, pero en esencia son muy parecidos. Técnicamente la zona libre puede llegar a ser viable siempre y cuando venga acompañada de modificaciones a las leyes fiscales y aduaneras considerando la experiencia previa que se tiene sobre dicha figura.

La franja fronteriza está regulada hoy en día en el artículo 136 de la LA; no obstante, el tratamiento fiscal y administrativo específico ha sido abandonado. De reducir la tasa del ISR y del IVA en esa zona provocará la creación de un espacio geográfico donde se facilite el comercio internacional, no solo mediante el almacenamiento de insumos y en general de productos, sino también para su transformación, exhibición y comercialización siempre que el proyecto de la zona libre venga acompañado de una inversión en la infraestructura y de una regulación que otorgue facilidades administrativas.

La propuesta de referencia tiene un enfoque económico parecido al que viven actualmente las zonas económica en China Shenzen y Suzhuo, la de parques industriales de Singapur, la de Shannon en Irlanda, y la de Panamá, entre otras; en donde la infraestructura y el modelo económico permite una facilidad logística, disminución de cargas administrativas y precios competitivos.

De concretarse la propuesta de una zona libre, tendríamos que estar atentos a desaparición del programa IMMEX en la zona fronteriza y a las nuevas disposiciones que en su momento regulen la extracción de mercancías de esa zona (reexpedición), porque el legislador deberá considerar el tratamiento de los impuestos al comercio exterior, y el cumplimiento de RRNA´s.

Por otra parte, Ricardo Anaya Cortés, candidato a la presidencia por el Partido Acción Nacional, indica en un documento denominado “Plataforma Electoral PAN”, publicado en la página oficial de su partido https://www.pan.org.mx/, las reformas que a su criterio son urgentes para México, entre las listadas bajo los numerales 5.2., 5.2.1 y 5.2.2, están las siguientes propuestas:

“…5.2. Redefinir la relación estratégica con Estados Unidos de América, con un enfoque integral, desarrollado a partir de nuestra dependencia mutua y vecindad geográfica, y priorizando los intereses nacionales.

5.2.1. Incorporar en los acuerdos de libre comercio que suscriba México, en particular en aquellos con Estados Unidos, cláusulas relativas al flujo migratorio, a los derechos de los trabajadores y a los asuntos medioambientales.

5.2.2. Impulsar el cabildeo en el Congreso de Estados Unidos para posicionar el interés nacional de México en temas sensibles como la política migratoria, la seguridad y el libre comercio en América del Norte…”

Esas propuestas se antojan muy interesantes, pues se desprenden de la ortodoxia económica del libre comercio. La libre circulación de mercancías, capitales y personas (fuerza de trabajo), es la etapa final de las formas de integración económica, tal y como sucede ahora en la Unión Europea.

Las preguntas que surgen como obligadas son: ¿con quién se pretende una integración de esa naturaleza?, ¿América del Norte, Europa, América Latina, o todos al mismo tiempo? ¡No sería más prudente iniciar con el seguimiento de los TLC´s ya suscritos por nuestro país!

Finalmente, José Antonio Meade Kuribreña, candidato por el Partido Revolucionario Institucional, no ha publicado en fuentes oficiales sus propuestas en materia aduanera y de comercio exterior; sin embargo, la página oficial de su partido http://pri.org.mx, muestra como documentos base un archivo denominado “Programa de Acción”, el cual a su vez establece en su página 15, la intención de mantener una economía abierta y moderna en la que crezca la inversión y el comercio con el resto del mundo.

Básicamente su propuesta no es concreta y omite señalar la forma en que puede conseguir sus objetivos. No obstante, estaremos atentos a las nuevas que presente para analizar su aspecto técnico, así como su viabilidad.

Hasta ahora ninguno de los candidatos ha propuesto el fomento a la importación y exportación por medio de las herramientas que nos ofrecen los TLC´s ratificados por el Senado de la República, dando seguimiento, entre otros aspectos, a las ferias internacionales, sobre todo a la facilitación aduanera y la simplificación administrativa, piezas clave en la apertura comercial.