El comercio de productos de origen asiático en México muestra un
evidente crecimiento en los últimos años. Sin embargo, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad
de México (Canaco),
identificó más de 600 bodegas y plazas irregulares que operan empresarios chinos, el cual impacta
de forma negativa al comercio nacional.
Señalan que empresarios chinos mantiene
bodegas irregulares en la CDMX
Por medio de
un estudio que realizó el organismo, en donde analiza la problemática de la
explosión e invasión de productos chinos en el país, identificó que en calles
del Centro Histórico de la Ciudad de México, específicamente entre las vialidades
de Peña y Peña, Manuel Doblado y República de Bolivia existen inmuebles que fueron invadidos y
reconvertidos en bodegas y plazas para promover sus productos.
Este cambio
de uso de suelo en edificios históricos y estacionamientos implica un problema
de doble impacto, por un lado, representa un riesgo estructural y de protección
civil por el peso de las mercancías almacenadas ya que los edificios no están
diseñados y para este uso, de ahí la
clausura en Izazaga 89 al no contar con los permisos necesarios.
El segundo
problema recae en la competencia desleal frente a los comerciantes locales, pues
al no estar regulados y ofrecer productos que no cuentan con las normas de
calidad que establece la ley, son vendidas a un menor precio donde los comerciantes
nacionales no pueden competir.
Dicha
actividad ya provocó el desplazamiento de comercios tradicionales, al registrar
más de 3,500 establecimientos asiáticos que representan el 20% del total de
la zona. Asimismo, la falta de ordenamiento en la descarga de mercancías chinas
generó una sobrecupo de diableros que dificultan el paso peatonal y vehicular.
Piden
medidas para regular la presencia de comercio chino
Por esta situación, representantes de la Canaco pidieron a
las autoridades capitalinas que se refuerce la revisión de uso de suelo en
comercios del Centro Histórico donde la presencia de productos chinos es evidente,
así como el fortalecimiento de la fiscalización aduanera y diseñar polígonos de
restricción comercial.
Además, señalaro prácticas donde supuestas organizaciones
indígenas son utilizadas como fachadas para comercializar artesanías apócrifas,
por lo que sugirieron campañas de intensidad y diferenciación de productos.
México
y el reforzamiento fiscal a la importación de productos
Estas peticiones se ciñen a las medidas fiscales que el
Servicio de Administración Tributaria (SAT), publicó el pasado 28 de julio del
presente año en las nuevas Reglas Generales de Comercio Exterior(RGCE), en
donde elevó a 33.5% la tasa global a mercancías importadas bajo el
procedimiento simplificado de empresas de mensajería y paquetería que provienen
de países que no se encuentran en esquemas formales de comercio exterior.
Esto resultó en el aumento de precios al comercio internacional
de pequeña escala que es usado principalmente por plataformas digitales como
Temu, SHEIN o Aliexpress por mencionar algunas.
En las mencionadas, el SAT identificó, años
atrás, prácticas sistematizadas para evadir impuestos en operaciones de
importación por paquetería.
El esquema permitía la subvaluación de mercancías para
pagar menos impuestos al declarado en aduanas, la fragmentación de pedidos grandes
con el propósito de ubicarlo en el umbral “minimis”, de esta manera
simplificaba trámites y pago de impuestos al pasarlos por envíos personales
cuando se consideran operaciones comerciales repetitivas.
Con la aplicación de esta medida fiscal se busca un fortalecimiento
a marketplaces nacionales entre la población al no pagar tarifas adicionales
que ahora aplican las plataformas globales que por años crecieron en el país.