Cinco descuidos que hacen desaparecer una Pyme

La tecnología es una gran aliada de los empresarios, ya que los ayuda a realizar eficientemente sus operaciones de compra y venta
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 (Foto: Getty Images)  (Foto: Redacción)

La firma Aspel delineó los cinco principales descuidos que hacen que una Pyme desaparezca, el 65% de ellas no supera los cinco años de operaciones. 

El promedio de vida de estas empresas es de 7.8 años, de acuerdo con el estudio “Esperanza de vida de los negocios” del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). 

1. No planificar: Tener un plan de negocios ayuda a establecer objetivos; a visualizar el mercado meta, las necesidades reales de los consumidores, el valor agregado del producto o servicio que se ofrece, los canales de distribución y comercialización idóneos; así como a establecer presupuestos y procesos para facilitar la operación; también, permite conocer las fortalezas y debilidades de la empresa, amenazas del entorno y oportunidades de negocio.

2. Gastos excesivos:  No saber en qué se gasta o no tener control sobre los recursos financieros con los que se cuenta para operar, ocasiona falta de liquidez, es decir que no se tiene la capacidad para hacer frente a los compromisos económicos a corto plazo, ocasionando problemas de endeudamiento.

3. No estar al día con los deberes tributarios: No tener en orden la situación fiscal de la organización puede provocar desequilibrios por las actualizaciones, recargos y multas generadas; por ello, es muy importante cumplir con los requerimientos de la autoridad, como el pago de impuestos, el envío de la contabilidad electrónica y la emisión de facturas electrónicas (CFDI) y de recibos de nómina digitales.

4. Descuidar el inventario: Este activo es una de las mayores inversiones de una compañía y tenerlo en orden le permite cumplir con la demanda y competir en el mercado, por lo que su correcta gestión es fundamental; de no ser así, se corre el riesgo de negar ventas, perder clientes y generar altos costos que pueden conducir al cierre.

5. No delegar el control administrativo: Una práctica recurrente de las personas que están al frente de una Pyme es realizar ellas mismas todas las tareas del negocio, como pagos, cobranza, ventas, compras, contabilidad, etc.; en pocas palabras, se hacen cargo de la administración y ésta es un elemento fundamental que requiere gestionarse a través de soluciones tecnológicas para que, de esta manera, el emprendedor ocupe su tiempo en dirigir su empresa y en crear estrategias para crecer.