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TDC 17.9697
LUN 10/11
INPC 142.6450
SAB 01/11
RECARGOS FEDERALES 1.47%
SAB 01/02
UMA 113.14
La exposición en redes sociales y plataformas digitales incrementa riesgos de acoso, fraude y suplantación, por lo que cuidar nuestra huella digital es indispensable
La presencia digital de las personas creció de forma acelerada en los últimos años. Redes sociales, servicios de mensajería, plataformas laborales y aplicaciones de consumo concentraron grandes volúmenes de información personal que, si no se administran con cuidado, pueden convertirse en un punto de entrada para delitos como el robo de identidad, fraudes, entre otros.
Durante los primeros tres meses de 2025, en México se registraron más de 35,200 millones de intentos de ciberataques, cifra que coloca al país como el segundo con mayor actividad cibercriminal en América Latina, de acuerdo con datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Por su parte, a nivel regional, el organismo reportó que tan solo en 2024 se identificaron 260,000 millones de intentos de ataques, lo que evidencia la magnitud del fenómeno.
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¿Por qué aumentó el número de ciberataques?
Una parte relevante de los incidentes de seguridad digital tiene su origen en la huella digital, también conocida como sombra digital. Este concepto se refiere al rastro de información que las personas o empresas dejan al interactuar en internet, como historiales de navegación, correos electrónicos, publicaciones en redes sociales, registros de ubicación y formularios completados.
De acuerdo con la UNODC, 80% de los ataques cibernéticos se dirigen a países con capacidades limitadas de respuesta, lo que coloca a México entre los cinco países con mayor incidencia a nivel global. La exposición no se limita a empresas o instituciones, ya que 68% de las personas menores de edad se encuentran actualmente expuestas a este tipo de delitos, lo que amplía el impacto a entornos familiares, educativos y sociales.
El aprovechamiento de esta información suele estar vinculado a configuraciones de seguridad deficientes o inexistentes en las actividades digitales cotidianas. En muchos casos, la información utilizada por actores maliciosos proviene de fuentes abiertas, como perfiles públicos en redes sociales o datos compartidos sin restricciones de privacidad.
“La ciberseguridad no es un tema prioritario solo para las empresas. En el ámbito personal es donde datos bancarios, información de identificación, correos electrónicos, fotografías y datos familiares pueden verse vulnerados”, señaló el Co-Founder & Co-CEO de Delta Protect, Antonio Arellano.
5 consejos para prevenir ciberataques
En este contexto, la firma especializada en ciberseguridad Delta Protect planteó cinco acciones concretas para gestionar la huella digital y disminuir la exposición a ciberataques:
1. Revisar la información visible en redes sociales: es recomendable identificar qué datos personales se encuentran disponibles de forma pública, como ubicación, lugar de trabajo, vínculos familiares o rutinas. Limitar esta información reduce la posibilidad de que terceros la utilicen con fines indebidos.
2. Actualizar configuraciones de privacidad de manera periódica: las plataformas digitales modifican con frecuencia sus políticas y ajustes de privacidad. Revisar estas opciones permite mantener el control sobre quién puede ver publicaciones, enviar mensajes o acceder a información personal.
3. Fortalecer contraseñas y accesos digitales: utilizar contraseñas robustas y diferentes por plataforma disminuye el riesgo de accesos no autorizados. La activación de mecanismos de verificación adicional añade una capa extra de protección ante intentos de intrusión.
4. Identificar interacciones digitales invasivas: mensajes insistentes, solicitudes recurrentes de información o intentos de contacto desde múltiples cuentas pueden ser señales tempranas de ciberataques. Reconocer estos patrones permite bloquear, reportar y documentar conductas abusivas.
5. Eliminar cuentas y contenidos en desuso: cerrar perfiles que ya no se utilizan y depurar publicaciones antiguas reduce la superficie de exposición. Contenidos generados años atrás pueden ser utilizados fuera de su contexto original.
La gestión consciente de la huella digital impacta directamente en la privacidad, la seguridad y el control de la información personal. En un entorno donde los intentos de ataque se cuentan por miles de millones, adoptar medidas preventivas se vuelve parte esencial de la seguridad cotidiana, tanto para personas como para organizaciones.