IESPS come ganancias del Pan de Muerto

La aplicación del gravamen repercutió en la venta de toda la industria panadera del país
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Por Allan Morgan

Una de las tradiciones más ricas que tiene la conmemoración del día de nuestros fieles difuntos es el consumo de pan de muerto; tan solo para este año se estima que se compren alrededor de 30 millones de piezas de ese producto entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre, fecha en las que se registran más ventas, pese a que en algunos lugares su exhibición inició a principios del décimo mes del año.

Sin embargo, la adquisición de ese producto tradicional mexicano se vio impactada por la implementación del 8% al Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IESPS), según comentó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panadera (Canainpa), Carlos Otegui Hernández.

“El consumo de pan de muerto en 2015 cuando ya estaba el impuesto fue de alrededor de 30 millones de kilogramos que son dos millones de pesos, aproximadamente. Para este año se espera que no haya ninguna subida”, recalcó.

En ese sentido, enfatizó que el impuesto perjudicó a la industria, pues las ventas de todo tipo de pan cayeron 8% con la aplicación del gravamen, además de que el comercio informal aumentó exponencialmente lo que acarreó una competencia desequilibrada.

“El problema que se ha creado con este impuesto es que ha generado muchísima informalidad y la informalidad al final no paga impuestos y al no estar dado de alta realmente pueden vender a precios más competitivos que nosotros y muchas veces la gente recurre a ellos”, comentó.

Asimismo, señaló que antes de la implementación del gravamen en México se consumían poco más de 35 kilogramos de pan por persona, pero actualmente la cifra oscila entre los 32 y 33 kilos per cápita. Esto derivado de la mala fama que le adjudicaron al pan y su relación con la obesidad.

“Nos interesa que se hable mucho del pan y que se hable bien, porque ya sabemos que el pan es un producto que ultimadamente se habla mal de él, que es un producto que engorda y que la gente lo está retirando de su alimentación”, mencionó el líder de la Canainpa.

Dólar, el otro problema

Además del IESPS, la industria panadera vio mermadas sus ventas por otro factor, el alza en el tipo de cambio fue un tema que preocupó a la mayoría de los mexicanos y que afectó la producción de pan a nivel nacional.

De acuerdo con la Canainpa el aumento del dólar incrementó los precios de las grasas y granos que se utilizan para hacer margarina, chocolates, cremas y que son importantes para la industria.

“Ya sean las grasas, los granos, todo depende de los mercados internacionales y como todos sabemos del tipo de cambio está muy alto y hemos sufrido incrementos considerables, yo creo que la industria los ha aguantado bastante para no repercutir a los clientes”, finalizó.