Senado avala reglas para que Pemex y CFE sean empresas

La legislación plantea que ambas instituciones tengan estructura corporativa
 Disminuir tarifas eléctricas pone en riesgo las finanzas de la CFE: Hacienda  (Foto: Redacción)

Por Mauricio Torres

En su cuarto día de discusiones sobre la legislación secundaria en materia de energía, el pleno del Senado mexicano aprobó el domingo las nuevas leyes de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en las que se fijan las reglas para que ambas funcionen como empresas productivas del Estado.

El cambio es una obligación establecida en la reforma constitucional, promulgada en diciembre de 2013, e implica que Pemex y la CFE trabajen de forma similar a la de las compañías privadas. Según los defensores de la propuesta, esta medida permitirá que operen con mayor eficiencia.

Las leyes quedaron aprobadas en lo general por 89 votos a favor y 27 en contra, y en lo particular con una votación de 88-26.

El documento —enviado a la Cámara de Diputados para su revisión— establece que Pemex y la CFE tendrán "autonomía técnica, operativa y de gestión", lo que les dará mayor libertad para actuar y generar negocios rentables, a decir de los promotores de la iniciativa.

Además, tendrán tanto un director general, responsable de la operación diaria, como un Consejo de Administración compuesto por 10 integrantes, que se encargará de la planeación estratégica. Esto incluye definir las prioridades de la institución y diseñar el plan de negocios con un horizonte de cinco años.

Dentro del consejo de Pemex estarán el titular de la Secretaría de Energía (Sener), quien fungirá como presidente, además del secretario de Hacienda y otros tres consejeros del gobierno federal.

Los cinco restantes serán consejeros independientes, es decir, expertos propuestos por el Ejecutivo y ratificados por el Senado por mayoría calificada (dos terceras partes de los legisladores presentes en la sesión).

En el consejo de la CFE también estarán los titulares de la Sener y de Hacienda, tres consejeros del gobierno federal, cuatro consejeros independientes y un consejero en representación de los trabajadores.

Además, ambas instituciones tendrán que entregar en julio de cada año un informe sobre su situación financiera. Con base en él, Hacienda propondrá el dividendo o pago que deberán dar al Estado, el cual tendrá que ser aprobado por el Congreso dentro de la Ley de Ingresos.

Otro punto consiste en que cada una tenga un comisario, propuesto por el gobierno federal y ratificado por la Cámara de Diputados, responsable de evaluar su desempeño.

¿Eficiencia o debilitamiento?

Por un lado, el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el opositor Partido Acción Nacional (PAN) aseguraron que con estas medidas se hará de Pemex y de la CFE instituciones eficientes. Por el otro, los partidos de izquierda de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo (PT) argumentaron que se les debilitará al grado de "desmantelarlas".

El dictamen con las leyes de Pemex y de la CFE, que también incluye reformas a las leyes de Entidades Paraestatales; Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios, y de Obras Públicas, es el tercero que quedó avalado en el Senado, de un total de cuatro.

Durante sesiones previas que comenzaron el jueves se aprobaron los que contenían la nueva Ley de Hidrocarburos y la nueva Ley de la Industria Eléctrica.

Estos tres documentos avalados ya fueron enviados a la Cámara de Diputados para su revisión, mientras que este órgano legislativo, a su vez, analiza otras seis iniciativas energéticas relacionadas con los ingresos del Estado.

Aún falta que el Senado discuta y apruebe el dictamen que incluye la ley de órganos reguladores del sector energético.

Las normas en cuestión reglamentarán la reforma constitucional de 2013, una de las principales propuestas del presidente Enrique Peña Nieto, a la que se opone la izquierda argumentando que equivale a entregar los recursos naturales del país a particulares.

Con información de CNN México