¿Para qué sirven las actas?

Las actas están destinadas a constatar hechos y se utilizan como pruebas
La forma en la que debe redactarse un Currículum se ha modificado y no es la misma que hace 10 años
 La forma en la que debe redactarse un Currículum se ha modificado y no es la misma que hace 10 años  (Foto: Redacción)

El acta es un documento de gran importancia procesal, ya que en un procedimiento judicial o administrativo es donde se despliega su eficacia.

Las actas son documentos o escritos que se realizan para hacer constar hechos; y tienen el valor que les otorga la ley.

El contenido de un acta puede ser: confesión de algún hecho de los redactores, ejemplo las actas laborales; declaración o manifestación de voluntad, y la reproducción de un negocio jurídico (actas notariales).

Las actas deben reflejar siempre la verdad y su contenido inalterable, salvo el consentimiento expreso de los que en ellas intervinieron, y con la observancia de los preceptos legales especiales aplicables. Además deben ser leídas por todos los que en ellas participan y las suscriben.

En algunos casos se utilizan para recoger aquello que se oye o se percibe para preconstruir pruebas que luego son utilizadas en proceso judicial o administrativo, pero son un simple medio de prueba de los acuerdos o hechos asentados en las mismas, por lo que admiten prueba en contrario.

El valor probatorio de los hechos asentados en las actas no depende de las propias actas, es decir de su formato, salvo que la ley le imponga cierta solemnidad.

De las actas más conocidas se encuentran las de notificación. Su redacción es sencilla, pero en ellas se debe hacerse constar ciertas formalidades que exige la ley.

Los apéndices de actas y/o anexos a las mismas tendrán la validez de éstas, si señalaron en la redacción como parte de ellas.