¿Empresas responsables penalmente?

Conoce los alcances de la enmienda legal, que de aprobarse, repercutirá totalmente en el ámbito empresarial
 -  (Foto: Redacción)

En el Senado de la República está pendiente de aprobación una reforma al Código Penal Federal (CPF) que materializará la oportunidad legal de que una persona moral sea sujeta de derecho penal, es decir, se admitirá que sea capaz de cometer una conducta ilícita, y por tanto, sancionada con la imposición de consecuencias jurídicas.

Esto es necesario ya que se busca ponerle fin a los abusos cometidos por las compañías, inclusive controlar de alguna manera su actuación en el tráfico económico y jurídico.

En razón de lo anterior, la propuesta de reforma al CPF busca sancionar esta índole de crímenes, y la potestad punitiva estará dirigida, principalmente, a los delitos ambientales, fiscales, patrimoniales y contra la salud.

En el tema “Empresas ¿a la cárcel?”, el licenciado Rafael Pinillos Suástegui, socio del despacho Castro y Pinillos, SC señala, entre otros aspectos, que la intención del legislador de esta enmienda es limitar las funciones, así como acotar al interior de las empresas las competencias de los empleados para hacer factible la individualización de la responsabilidad hacia quien lleve a cabo la conducta ilícita.

Para el especialista “no se trata solo de fincar responsabilidad a las corporaciones, sino de conminarlas a trabajar en controles internos que les auxilien a identificar a las personas que sean desleales con los fines empresariales o cometan ilícitos bajo su amparo”.

Las sanciones contempladas van desde la imposición de multas hasta la disolución de la sociedad infractora.

Como puedes observar, de aprobarse esta reforma, cambiaria por completo el dogma tradicional derecho que niega la posibilidad de atribuir la existencia de responsabilidad penal a las personas jurídicas, pues se sostiene una incompatibilidad entre éstas y la actualización de los presupuestos del delito, como lo son la acción y la culpabilidad, así como con los fines preventivos que el Estado persigue al imponer una pena.

Sin embargo, el dinamismo de nuestra sociedad, las innovaciones tecnológicas y la incesante búsqueda de nuevas formas de comercio han provocado que el derecho no permanezca estático, y por ende, se renueve en búsqueda de nuevas formas de cumplir con su función.